Sábado, 23 de Febrero de 2019

Salvajismo de derecha, peor que la izquierda (?)

Garretón comenzó bien hablando de la evolución del respeto de los derechos humanos desde la creación de Naciones Unidas en 1948 a esta parte.
Dijo que cada vez se le hace más complicado a los dictadores, especialmente desde la detención de Pinochet en Londres, acontecimiento que abrió el camino a los jueces para procesarlos y condenarlos. 
Puso como ejemplo el caso del ex presidente mexicano Luis Echeverría, enjuiciado después de 40 años por la Masacre de Tlatelolco, o del peruano Alberto Fujimori, detenido en Chile y procesado actualmente en su país.

Una pregunta normal, casi inocente, alteró sin embargo a nuestro entrevistado: ¿por qué sucede ese fenómeno con los de derecha y no con los de la izquierda, que cada vez parecen sentirse más cómodos, como el dictador cubano Fidel Castro o el nicaragüense Daniel Ortega que tiene una causa por violación de un familiar?
“Mire... Esa es una desfiguración que viene de los sectores de derecha. Además, el salvajismo de los dictadores de derecha es mucho peor normalmente que los de la izquierda. Los de izquierda reprimen, en el sentido de que cometen detenciones arbitrarias...”, respondió Garretón. 

-¿Y Castro acaso no tiene un montón de muertes (de opositores) encima? 
-Sí, pero no vamos a comparar con las muertes de Pinochet, de Videla... Son cosas distintas... 

-Entonces, parecería que son menos graves, dice usted. 
-No, no, no. Es que la política sistemática de asesinatos es mucho más de las dictaduras fascistas (de derecha) que las de izquierda. En las otras no hay libertad de expresión si usted quiere, libertad de reunión. No hay libertad de asociación. Son cosas distintas. Pero en todo caso, eso no descalifica... 

Seguidamente, el chileno dijo que es inaceptable que se plantee alguna duda sobre el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, desechando cualquier otra versión que la oficial.

Cuando se le señaló que las organizaciones de DD.HH. parecería que toman con mayor liviandad violaciones que proceden de la izquierda, contestó: “Yo entiendo que ese es el discurso de la extrema derecha. La extrema derecha sostiene lo que usted está diciendo”. 

Interrogado si en el afán de buscar justicia no se están cometiendo también abusos, contra los que están siendo enjuiciados inclusive, reaccionó con vehemencia: “¡Hasta el momento no se ha descubierto un solo caso que haya habido una mínima injusticia! Eso es una cosa que hay que saber valorar. Me extraña esa pregunta” (se incomoda). 

-¿Por qué? Resulta que hay indemnizaciones de por medio. Dinero...
-La lógica que yo entiendo de usted es que “para evitar que haya un abuso no demos indemnizaciones”. Perdóneme. ¡Eso es una inmoralidad! 

-Uno se puede sentir con el legítimo derecho de preguntar... 
- Pero siembra la duda... 
He leído de la dictadura de Stroessner, de las cosas atroces que pasaron acá, que hay gente que no las quiere ver y que dicen que son mentiras y que todo se hace por la plata. Pero eso es un problema suyo. No es un problema mío... 

Finalmente, Garretón, visiblemente molesto por las preguntas, comparó al periodista latinoamericano (por no decir a su interlocutor) con uno similar al de Congo -donde al parecer estuvo comisionado-, distinto al hombre de prensa del primer mundo.

Dijo que el europeo reflejaba para él “lo mejor posible lo que le dijo el entrevistado”.

“En Latinoamérica, en el Congo también, el periodista, ¿qué es lo que busca? ‘¡Yo voy a colocar en boca del entrevistado lo que yo pienso y me habría gustado escuchar!’. Eso me parece muy importante. Se lo digo como anécdota...” (?)

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Viernes, 24 de octubre del 2008