Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Con el cuerpo de Argaña se cometió fraude para derrocar a Raúl Cubas

Con el cadáver de Luis María Argaña se cometió un ‘‘fraude deleznable’’ con el objetivo de derrocar al presidente Raúl Cubas y perseguir a los enemigos políticos de los que usurparon el poder legítimo constituido en 1999, sostiene el jurista brasileño Renato de Souza, defensor del general Lino Oviedo en el Brasil. El abogado basa su denuncia en el estudio exhaustivo de la pericia de los legistas argentinos de la Universidad de Córdoba publicada por nuestro diario y tras compararla con la de los médicos paraguayos Bellasai, García Varesini, Llano y Luraghi que consideró fraudulenta.

‘‘Está comprobada su falsedad’’, afirma. El embajador brasileño Luiz de Castro Neves, en representación del gobierno de Lula, debe pedir una copia completa de la filmación de la autopsia -mantenida misteriosamente en secreto- para agregarla a la última denuncia que realizó el gobierno de Luis González Macchi contra Lino Oviedo, de forma a garantizarle el debido proceso. 

La autopsia del 23 de marzo de 1999 en el sanatorio Americano ‘‘fue un fraude deleznable’’ por el cual ‘‘el cuerpo de una persona fue utilizado para derrocar un gobierno, el de Raúl Cubas, y para desatar una persecución contra los miembros y simpatizantes de ese gobierno’’, sostiene con convicción Renato de Souza, asesor jurídico del general Lino Oviedo en Brasil. 

De Souza hace referencia a las publicaciones de nuestro diario y especialmente a la existencia de un video oficial que revelaría la rigidez y lividez cadavérica del cuerpo del vicepresidente en el momento de la necropsia practicada por los médicos Bellasai, García Varesini, Llano y Luraghi. 

DEMOSTRAR EL FRAUDE AL GOBIERNO DE LULA 

‘‘Por esta razón necesito la filmación oficial o fotografías para llevar a mi país, para demostrar ante el gobierno de Lula, que aquí se ha cometido un fraude deleznable, que confirmaría una vez más lo que expresó el Supremo Tribunal Federal, sobre la persecución política disfrazada con delito camuflado contra el general Lino Oviedo, como reza en el fallo 794-7 del 17 de diciembre de 2001’’. 

En su opinión, el gobierno brasileño, a través del embajador en Asunción Luiz de Castro Neves, debe pedir a su colega González Macchi la copia oficial de la filmación de la autopsia para develar todas las dudas y la confusión que existen en cuanto a la rigidez y lividez cadavérica, la mancha verde inicial al comenzar la autopsia y para conocer realmente cuántos proyectiles penetraron en el cuerpo de Argaña, cinco según los médicos paraguayos Bellasai y García Varesini. 

‘‘En sus explicaciones parece que son siete pero orificios reales de entrada hay apenas dos’’, afirma el profesional. 

De Souza sostiene que al gobierno brasileño posiblemente le incomoda y le irrita que, de tanto en tanto, las autoridades paraguayas y políticos allegados al régimen presenten periódicas protestas sobre la actividad política de Lino Oviedo en la zona fronteriza, aún después del fallo del Tribunal Superior de Justicia Federal ‘‘que considera que el general es objeto de una clara persecución política en su país y sin extenderse siquiera en estos detalles importantes de las circunstancias de la muerte del vicepresidente’’. 


JUSTICIA BRASILEÑA DEBE TENER COPIA DEL VIDEO 

Dijo que el Tribunal Federal debe tener una copia del video de la autopsia ‘‘para que el general Oviedo tenga un debido proceso ante la denuncia reciente del gobierno de Luis González Macchi’’. 

Afirma que de dicha filmación puede desentrañar y develar la confusión reinante en relación a la muerte de Argaña, si fue en el atentado o si fue, como se cree, varias horas antes. 

Después de leer las publicaciones, las nuevas evidencias aparecidas y las opiniones de los peritos argentinos -también publicadas por nuestro diario-, el abogado dice estar cada vez más convencido que Argaña pudo haber estado muerto mucho antes de la comisión del supuesto atentado, contrariando la versión oficial. 

Recuerda De Souza que los legistas del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Córdoba afirman que hay rigidez cadavérica (negada por los paraguayos) que se comprueba en la mano y brazo izquierdo del cadáver cuando aún estaba dentro de ambulancia. 

A eso se suma la rigidez de la mano izquierda, cuando se observan sus dedos rígidos sobre la camilla, ‘‘prueba elocuente para estos peritos de que Argaña ya estaba muerto antes de la comisión del atentado’’. 

También Bellasai sostiene que no existe lividez cadavérica, mientras los argentinos dicen que sí. 

Los legistas sostienen que falta de lividez cadavérica implica que el deceso debió ocurrir antes de 20 a 45 minutos de iniciada la autopsia. 

FALSEDAD DE MÉDICOS PARAGUAYOS 

‘‘Ya no se puede creer más en nadie, ni en los testigos que puso el gobierno para condenar a personas inocentes ni en la pericia’’, se lamenta el abogado. 

‘‘Ahora necesitamos ver la autopsia para constatar la filmación del cadáver si se comprueba que existe lividez cadavérica generalizada en la espalda por haber estado el cadáver yaciendo en posición de decúbito supino. Si es así, el Prof. Dr. Argaña debió haber fallecido cuando menos entre 10 a 12 horas antes de iniciada la autopsia. Así lo describe el tratadista de medicina legal Gisbert Calabuig’’. 

Por tanto, subraya que se aprecian falsedades de la pericia presentada por las autoridades al juzgado. 

‘‘La historia clínica del Sanatorio Americano reporta que el trabajo de reanimación en el cadáver culminó a las 9:12 horas de la mañana (el atentado fue a las 8:45). Esta es la primera prueba de falsedad de la pericia de los médicos paraguayos presentada en el juicio. Me da la impresión que ese laudo pericial tiene el mismo valor de falsedad que la declaración del testigo falso Gumercindo Aguilar’’, comenta el jurista. 

En realidad, nadie -salvo familiares y allegados al nuevo gobierno- pudo acceder oficialmente a ninguna fotografía o filmación que pudiera aclarar con precisión la duda que existe en torno al estado de lividez cadavérica del cuerpo de la víctima para determinar con exactitud si la muerte ocurrió entre 10 a 12 horas antes de iniciada la autopsia. 

La confusión sube de punto cuando se observa la fotografía de la lesión lumbar derecha, que dejaron exhibir los querellantes, y que parece pintada ex profeso, mientras que en el video (que se supone fue cuando se comenzó a revisar el cuerpo), esa misma herida aparece oscura, verdosa, como si fuera vieja. 

En base a indicaciones de tratadistas de medicina legal sobre la materia, según Renato de Souza, si el cadáver presentaba ya mancha verde inicial, se puede determinar que la muerte de Argaña ocurrió entre 20 y 30 horas antes de iniciada la autopsia. 

(Continuará...)

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Domingo, 6 de abril del 2003