Sábado, 23 de Febrero de 2019

Líder rural dice que poderosos van a tener que ceder tierras

El conocido líder rural Elvio Benítez advierte en esta entrevista que los grandes propietarios van a tener que ceder tierras a los pequeños agricultores, porque el Estado ya no cuenta con propiedades. Benítez, cabeza de la Coordinadora Agrícola San Pedro Norte, se declara admirador del Che y de Castro. Azuza a Lugo a romper con el Congreso y a fortalecer relaciones con Chávez.

–¿Es cierto que ustedes manejan territorios en el norte, así que dicen que hay guerrilleros en zonas liberadas del norte? 
–Yo le pregunté a Lindstron y él negó. En esa publicación de ABC yo interpreto que me quieren hacer aparecer como delator, por un lado, y, por otro lado, que yo tengo un conocimiento acabado de la existencia de una organización guerrillera.

–¿Hay o no hay? 
–Yo quiero aprovechar esta oportunidad para desmentir. Los Lindstron me llamaron, dentro de su desesperación, para ver si podíamos ayudarle en algo, por si teníamos conocimiento del paradero del secuestrado. Le dije que si sabíamos su paradero, estábamos dispuestos a buscarlo. 

–¿Usted no habló de la existencia de un “ejército guerrillero”, como dijo la fiscalía? 
–En ningún momento. Aparte de que no existe ni un ejército ni movimiento guerrillero en el Paraguay. Mi organización no es ninguna organización guerrillera.

–¿Puede estar mintiendo la fiscala (Quiñónez) o son los Lindstron o qué hay detrás? 
–O miente la fiscala o los Lindstron no son sinceros y son arrastrados por otros intereses. Desde hace 17 años me acusan de guerrillero. No pasan 6 meses, un año. Pero a mí no me asusta. La lucha que tenemos es clara. 

–¿Cuántos años tiene usted? 
–Ahora tengo 42 años. El asentamiento Tava Guaraní empezamos después de la caída de Stroessner. Inicialmente eran 7.472 hectáreas que se dividieron en dos. Uno de ellos es el nuestro.

–¿Cuántas familias? 
–En los dos asentamientos estarían unas 300 familias. Pero ahora ya hay muchos asentamientos: Carapa’í, Yaguareté Forest... 

–¿De dónde le viene esa fama de extremista? 
–Fue un periodista, Celso Velázquez (ya fallecido), cuando era diputado, el que lanzó la primera acusación.

–¿Por qué motivo? 
–Seguramente no estaba de acuerdo con nuestro modelo de organización, que era urbanizar a los compañeros campesinos, de tener una parte de la tierra en forma individual y el restante en forma colectiva. Eso molesta a mucha gente. Nosotros estamos convencidos de que el modelo tradicional es un fracaso. 

–Esos desfiles que hacen con boinas tipo Che Guevara o (Hugo) Chávez, ¿qué significa? 
–Tenemos nuestra propia insignia, que es esa boina. Tenemos nuestra bandera. Los desfiles ya son tradicionales y participa toda la región, no solo Tava Guaraní.

–Se saludan con el puño izquierdo arriba... 
–Nosotros no negamos. Somos de izquierda. Eso es categórico. 

–¿Reciben ayuda económica de Chávez? 
–Hasta el momento no tenemos relación con Hugo Chávez.

–¿No fueron a saludarlo cuando fue a San Pedro? 
–No, ndaikatúi (no pudimos) ro saludá. Escuchamos los discursos. Hasta ahí nomás pero nos gustaría conversar con él para conocer su posición boliviariana... 

–Se dice que ustedes hacen más culto al Che, Castro, a Chávez, que a los héroes de la patria... 
–Nosotros tenemos nuestra posición de patriotas, de francistas (partidarios del Dr. Francia), de respeto a nuestros héroes, al mariscal López, a nuestros antepasados, al cacique Lambaré. En el asentamiento Tava Guaraní hay una muralla grande, donde está la imagen de nuestros ancestros, incluidos el comandante José Rotela y Agapito Valiente. 

–Los líderes de la guerrilla del 59/60...
–Y eso es lo que los compañeros reivindican. De la misma manera, la figura del Che Guevara es importante, como internacionalista, como socialista. Admiramos a Castro por su solidaridad. Los paraguayos tenemos que reconocer su aporte para que los compatriotas vayan a estudiar a Cuba.

–¿Ustedes reivindican la lucha armada? 
–No. No reivindicamos la lucha armada. La lucha armada tenemos que dejar de lado definitivamente y disputar las ideas, para que la gente vaya tomando posiciones para democratizar las instituciones en forma pacífica. 

–¿Las invasiones de propiedades son pacíficas? 
–Las ocupaciones de tierras forman parte de una lucha legítima. El Estado, que es el que debe repartir la tierra, no tiene más tierra. Está en poder de los poderosos. Ellos son los que van a tener que ceder.

–¿Cuántas hectáreas son las que reclaman? 
–Para arrancar la reforma agraria, Lugo necesita 3 millones de hectáreas para unos 300.000 campesinos sin tierra.

–¿Y qué pasó con toda la cantidad que se repartió a partir del gobierno de Rodríguez? 
–La forma oñeme’êláya la yvy la ña cuestionába (la modalidad de reparto de la tierra es lo que se cuestiona). Es imposible arraigar así a la gente, sin alimento, sin herramienta. No tienen siquiera zapatón. La gran mayoría odispara pa jevy (se corren). 

–Pero ovendeparire la yvyra (después de vender la madera). Pasó a ser una industria... 
–No es ninguna industria. Lo que pasa es que el proceso de arraigo en la nueva tierra no se aguanta. Entonces, oho hendaguépe (en su reemplazo) campesinos más acomodados, que tienen más recursos. A eso hay que sumar el avance brasileño. Entran en los asentamientos y ofrecen cualquier cantidad de plata. Aparte nos vienen acorralando con los cultivos mecanizados. Por eso hay tantos sintechos en la ciudad. El 80% son campesinos. 

–¿Por qué de repente atacan a los brasileños? 
–La lucha por la tierra es la resistencia a los brasileños. Nosotros consideramos que ellos están invadiendo el territorio paraguayo. Las autoridades no entienden de esa manera. Entonces, nosotros estamos confrontando en forma directa con ellos y se produce inclusive la muerte de los compañeros campesinos. De eso culpamos a las autoridades por tener una postura antipatriota. 

–¿No cree que es racismo lo que están haciendo? 
–No es racismo. Paraguay tiene 406.000 km2 y su límite al este es Pedro Juan Caballero, Capitán Bado, Salto del Guairá. Si el Gobierno es patriota tiene que poner límite a la venta a extranjeros. La tierra tiene que ser repartida entre paraguayos y no a multinacionales brasileñas. Estamos siendo avasallados, chamigo, ¿ha ñande?, ¿ñakirirîmbatapepe piko? (¿vamos a callarnos?). 

–Aquí hay una Constitución, la ley. Hay libertad para trabajar, invertir, a no ser que se declare la dictadura del proletariado y se hace lo que dice el nuevo establishment... 
–En ese sentido, lo que nosotros planteamos es el cambio de la Constitución, el cambio de las leyes. Las autoridades oñentrega. Están rendidas. Los únicos que quedamos para defender el territorio somos nosotros y encima somos perseguidos. 

–De repente reaparecieron líderes campesinos, esos que dicen que se beneficiaron bastante con González Macchi y Nicanor. Reclaman más créditos... 
– Reconocemos que a veces hay gente que actúa en nombre de los campesinos, que caen en corrupción. Pero la lucha es así. Tiene sus etapas, sus altibajos. Es un proceso de avance y retroceso. 

–Es llamativo que sean todos de repente procastristas, prochavistas. Hasta Nicanor (Duarte) declaró izquierdista a la ANR. ¿Es la plata de Chávez? 
–(se ríe) En realidad, lo que vemos es un temor infundado por la presencia y el ofrecimiento de Hugo Chávez. Nosotros creemos con toda firmeza que el Gobierno tiene que adoptar relaciones fuertes con el presidente Chávez. Creemos que nos puede traer muchos beneficios en poco tiempo, beneficio que nunca tuvimos con Estados Unidos... 

–¿Lugo está en ese camino? 
–Ha’eñómi (solo). El resto de su Gobierno tiene mentalidad de vender, de entregar lo que haya. 

–¿Mba’ére nde ere la iflójoha la Lugo? (¿por qué dijo usted que Lugo es flojo? 
–Lugo si quiere hacer cambio o apechuga mantearâ (tiene que enfrentar), oyotyvyro mante ara lo mitâ ndive (sacudirse al lado de los campesinos), contra un Parlamento antipatriota, compuesto por bandidos, mafiosos... 

–¿Lugo es legítimo y el Parlamento no? 
–Chamigo, oje elegi ningo el 20 de abril pero los candidatos son los políticos de siempre. El único representante popular es Sixto Pereira (de Tekojojá). 

–Ustedes se presentaron pero no se les eligió... 
–Y por la política, y por la hegemonía que tiene acá la burguesía. Acá hay dos o tres partidos tradicionales: Liberal, Colorado, Unace, que es colorado nomás también y liberal al mismo tiempo. Son partidos de la burguesía. 

–Pero ese es el sistema democrático... 
–Pero pea noñecambiái aja ndaikatúi ñapensa en el cambio. Por eso es que Lugo tiene que enfrentarse con esa gente si quiere hacer cambio. Orengo, los pequeños productores, la roikotevéva la cambio, no los poderosos. ¿Qué cambio puede haber si tenemos un Ministerio de Agricultura que no tiene semilla? La ministro peteî mbopi (murciélago). Oî rei pe óga guasúpe (está de balde en su gran caserón)... 

–Ne compueblano, sampedrano, péa (Vera Bejarano)...
–Ha... y sí. Che compueblano pero ndoikuaái ni moôpa la opyrû ha’e (no sabe dónde está parado). Acá mandan las multinacionales. En el plan económico de (Dionisio) Borda no figuramos los pequeños productores. Habla de macroeconomía. ¿Mávape la ombotavyse? (¿a quién quiere engañar?) 

–Si Lugo le ofrece un cargo en el Gobierno, ¿adónde le gustaría ir?, ¿a Agricultura? 
–(se ríe) Jahana Haciéndape, pe plata oîhápe (donde está la plata), la ñaimearâ (tenemos que estar), ikatuhaguâ ñame’ê (para poder dar) otra dirección a nuestros recursos. La inversión tiene que apuntar a los sectores más débiles, más improductivos, y no como piden los ganaderos, que quieren 400 millones para sus pasturas. El cambio no es hacer la voluntad de las grandes empresas sino la promoción de la gente marginada. O si no, oîmbarei el Gobierno, ofigurántema, como siempre.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Domingo, 12 de octubre del 2008