Jueves, 13 de Diciembre de 2018

Cayó el mexicano que manejaba el negocio ilegal de la efedrina

Fue apresado después de que un hombre que se alojaba con él intentara pasar efedrina en una valija, para abordar un vuelo a México. La Justicia argentina lo acusa de liderar la banda que tenía un laboratorio clandestino en Maschwitz.

Por Liliana Caruso

Cinco kilos 654 gramos de efedrina camufladas en paquetes de yerba misionera terminaron enviando a la cárcel a Jesús Martínez Espinoza (49), el presunto jefe narco más buscado en la Argentina por ser el líder de la banda de mexicanos que tenían una "cocina" de drogas en Ingeniero Maschwitz. 

El "jefe de los jefes" -como lo llamó una farmacéutica argentina a la que le compraban efedrina en nuestro país- fue detenido ayer a la madrugada por agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay, en el 7° piso del Hotel Sabe Center de Asunción, donde se alojaba junto a dos cómplices. 

Espinoza vestía informal -llevaba jeans y remera roja_ y tenía en su poder dos documentos: uno bajo la identidad de Juan Jesús Preciado, comerciante, natural de Lerma, México, y el otro con su verdadero nombre.

En el pedido de captura internacional que pesaba sobre Espinoza, dictado por el juez federal de Campana Federico Faggionato Márquez, ya se sugería que el hombre también se hacía llamar Preciado. Pero ayer mismo su abogado argentino, Francisco Chiarelli, confirmó su identidad. Según confiaron fuentes policiales a Clarín, en realidad Espinoza usaba al menos cinco identidades en pasaportes falsos.

Según las cámaras de seguridad del Aeropuerto de Ezeiza, Martínez Espinoza se había ido de la Argentina un día antes de que el personal de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana desmantelara el laboratorio de producción de metanfetaminas y éxtasis en Maschwitz. Ayer a la madrugada, la cosa fue distinta. Espinoza estaba en el hotel del centro de Asunción mientras en el aeropuerto la Policía detenía a Leobaldo Gaxiola López, quien llevaba escondida efedrina en tres paquetes de yerba Rosamonte. Un perro antidrogas llamado Kary lo había delatado. El hombre que intentaba tomar un vuelo de TAM a México, con escala en Brasil, no pudo negar dónde estaba alojado. Los policías fueron al hotel, allanaron la habitación y se encontraron con el mexicano Jorge Almanza Guzmán (27 años, de Lerma, quien dijo ser periodista). En la habitación contigua, la N° 7276, hallaron a Martínez Espinoza.

El "alerta" sobre los mexicanos había salido el 28 de setiembre de Clorinda, en Formosa, cuando Gaxiola y Almanza dejaron el hotel residencial donde se alojaban. Un día después, la Gendarmería argentina constató que ambos cruzaron a Paraguay en canoa, por un paso no habilitado denominado "Los Tubos", y advirtió a las autoridades paraguayas que luego detectaron la valija sospechosa en el aeropuerto Silvio Pettirosi.

Martínez Espinoza es buscado por el juez argentino que investiga la llamada "ruta de la efedrina". Esta sustancia no está prohibida en la Argentina, y sirve para la fabricación de drogas sintéticas como el éxtasis. Como en México sí es ilegal, se cree que los narcos vinieron al país a instalar un laboratorio para luego enviar la droga a su país, donde el precio de la efedrina llega a pagarse hasta cien veces más.

Según la Justicia de Campana, Martínez Espinoza era el dueño de la quinta de Maschwitz y hacía negocios en Argentina a través del argentino Luis Tarzia, detenido en ese allanamiento. A su vez, Tarzia tenía contactos con Sebastián Forza (34), una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez. Según confiaron fuentes judiciales a Clarín, Tarzia fue el hombre que le presentó a Forza al grupo de narcos mexicanos que preparaban drogas sintéticas. El teléfono de Forza (quien fue asesinado junto a Leopoldo Bina (35) y Sebastián Ferrón (37) hace casi dos meses) figuraba en la agenda de Tarzia. Según la investigación, se comunicaron 184 veces durante los meses previos al homicidio.

El abogado de Espinoza, Francisco Chiarelli dijo que a su cliente "se lo acusa de un montón de delitos, pero tendrán que probárselos. Lo seguro es que no tiene nada que ver con el triple crimen". También reconoció que hace 20 días se reunió con Espinoza en Uruguay, desde donde éste viajó a Asunción. Ahora la Justicia argentina pedirá la extradición del detenido, un trámite que no será fácil si Paraguay también decide llevarlo a juicio. Allí la importación de efedrina no está prohibida pero sí controlada.



Informe desde Paraguay: Hugo Ruiz Olazar

Publicado en el Diario Clarín
Viernes, 3 de octubre del 2008

http://www.clarin.com/diario/2008/10/03/policiales/g-01773210.htm