Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Alcaraz fue acusado con Latorre de ordenar el crimen de Aguilar

Ladislaa Medina, la viuda de Gumercindo Aguilar, acusa como autores intelectuales del asesinato de su pareja al fiscal Marco Alcaraz y al ex fiscal general del Estado Oscar Germán Latorre Cañete, en un caso que quedó extrañamente congelado en los estrados tribunalicios.

Misteriosamente, desde 1999, Alcaraz protagonizó una meteórica carrera que lo llevó a fiscal general adjunto durante el gobierno de Duarte Frutos, a pesar de su juventud. 

Según la viuda, su ascenso fue en pago por haberse prestado a apañar la historia falsa del caso Argaña. 

Tanto Alcaraz como Latorre son sindicados por la viuda y otros testigos como los principales aportantes de dinero para su manutención mientras duró la farsa de acusaciones en 1999, año de implacable persecución política contra los opositores al régimen de entonces. 

PRIMER TESTIGO FALSO

Aguilar fue el primer testigo falso contratado por el gobierno argañista del 99 para implicar a Oviedo y Conrado Pappalardo, entre otros, de la confusa muerte del vicepresidente. 

Una investigación periodística de ABC echó por tierra sus argumentos y descubrió que Aguilar recibía salario de la presidencia de González Macchi. 

Los argañistas inventaron un segundo testigo falso, Coco Villar, muerto a balazos en julio de 1999 por un pelotón de fuerzas conjuntas del Batallón Escolta y de la Senad, poco después de haber contactado a través de su madre con el arzobispo y la fiscalía de derechos humanos para entregarse. 

El que fuera juez del caso, Emiliano Rolón, hoy primer candidato a ministro de la Corte en sustitución de Wildo Rienzi, sobreseyó libremente a los principales acusados del crimen, coroneles Poisson, Groselle y el mismo González Macchi. 

EL TERCERO

Tras el nuevo fracaso, en octubre del 99 apareció el tercer testigo falso –el definitivo– Pablo Vera Esteche, con cuya declaración el entonces juez Jorge Bogarín consiguió condenar, tras un escandaloso juicio, a Luis Rojas, Constantino Rodas y el mayor Reinaldo Servín, como autores materiales. 

Una nueva investigación de ABC, en base a varios testimonios, descubrió que Vera Esteche se encontraba en la zona de Capiibary (270 km al noreste), donde vive su familia, cuando se produjo el supuesto magnicidio contra Argaña en marzo de 1999. 

ASESINADO

Gumercindo Aguilar fue asesinado en setiembre de 2003, unos días después de la entrega del poder por González Macchi a Nicanor Duarte Frutos. 

La viuda de Aguilar acusó a Latorre y a Marco Alcaraz de autores intelectuales, conforme a una presentación ante la jueza Teresa González de Daniel.

“La prueba más evidente de que el fiscal general está implicado fue su desinterés en investigar a los policías que mataron a mi marido”, relató Ladislaa a ABC. 

En el mismo expediente señaló que Latorre es padrino de Alexander Barriocanal Ortiz, hijo de Antonio Barriocanal, acusado de haber dado muerte a Gumercindo junto al policía Jorge Fretes.

Según la viuda, el comisario Néstor Sosa, que después fue ascendido a jefe de Investigación de Delitos, obligó a Aguilar a firmar una declaración prefabricada para declararse culpable del asesinato de Argaña.

La mujer se ratificó en sus denuncias que incluyen además a Juan Carlos Galaverna, Francisco de Vargas, Juan Ernesto Villamayor, Nelson Argaña y Bogarín.

ALCARAZ Y AMARILLA

Desde el principio del caso Argaña actuaron como fiscales Alcaraz y Gustavo Amarilla Arnica, este último ascendido, también a la velocidad del rayo, a juez. 

Nunca se accedió a la petición de la denunciante, de disponer las declaraciones de Latorre, Alcaraz, Francisco Oviedo Brítez, Nelson Argaña y Galaverna, Mauro y González Macchi, recordó la viuda de Aguilar.

El paralizado proceso estaba a cargo de la fiscala Clara Ruiz Díaz, de la ciudad de Luque.

TERESA SOSA

En este mismo caso también se había solicitado la declaración testifical de la fiscala Teresa Sosa, que tuvo un misterioso papel preponderante en el caso Argaña.

Había solicitado, entre otras diligencias, la declaración de periodistas de ABC por publicaciones que irritaban a los mandamases de entonces, presumiblemente con el ánimo de amedrentarlos.

La querella solicitó que Sosa informe su relación con el ex juez Bogarín –ambos ex miembros de los partidos Encuentro Nacional y Asunción para Todos– y explique por qué no ordenó la detención de Aguilar, medida que hubiera evitado su asesinato en 2003.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Viernes, 20 de febrero del 2009