Sábado, 23 de Febrero de 2019

Las noticias falsas son fatales para la supervivencia de los periódicos

Los diarios no van a ser más las principales fuentes de información ni van a tener tanto respaldo de publicidad como antes, por Internet. La noticia de investigación es su punto fuerte, pero se requieren cada vez más experiencia, honestidad y responsabilidad. La noticia falsa es fatal para la supervivencia de los periódicos. El editor del Washington Post Milton Colemann describe en esta entrevista el drama de los periódicos en medio de la crisis global.

–¿Cuál es el impacto de la crisis en su diario? 
–En mi diario no es tanto. En Estados Unidos hay 15.000 periodistas que no están trabajando a consecuencia de la crisis. 

–¿Cuántos periodistas en el Washington Post? 
–Unos 600 en la sala de redacción. No incluye TheWashingtonPost.com (la página de internet). Están separados, pero en el transcurso de este año vamos a juntarlos a todos para que queden integrados: la redacción y la página digital. 

–¿Cuántos ejemplares? 
–Casi 700.000 durante la semana, y los domingos, cerca de 900.000. Esa cifra es 25 % menos que antes. 

–¿Qué lugar ocupa entre los periódicos de EE.UU.? 
–Está entre los 10 más grandes. Pero es importante entender que el Post, en el fondo, es un periódico local, que no es posible comprar más allá de los 80 km de Washington. Lo que tiene es una reputación nacional e internacional que lo hace muy leído en internet. 

–¿Cuál es la situación de los periódicos? 
–Muchos tienen nuevos dueños que están abrumados por nuevas deudas. Imagínese, el Rocky Mountain News de Denver ya cerró, después de más de 150 años de existencia. El San Francisco Chronicle puede ser el próximo. Está en capilla el Seattle Post. El conocido New York Times vendió el edificio de sus oficinas en el corazón de Nueva York. 

–Debe ser dramático. ¿Cómo se manifiesta la crisis? 
–Por los ingresos en publicidad y por circulación. Han disminuido sustancialmente. No se puede sostener una maquinaria tan costosa sin avisos. El porcentaje de gente que lee diarios se redujo de 91 % a 78 % en los últimos seis años en nuestra área de influencia. El lector hoy día es más impaciente, menos pasivo. No depende tanto de los diarios como antes. Les calza bien la tecnología del internet. 

–(Barack) Obama usó bastante durante la campaña electoral... 
–Todos, desde el presidente Obama, los gobernadores y alcaldes hasta las juntas escolares usan la nueva tecnología para saltar por encima de los medios de comunicación tradicionales.

–Cómo encaran ustedes los cambios?
–Hace cinco años, el Post comenzó un nuevo periódico, el Express. Es un periódico gratis. Está diseñado para lectores que viajan en el subway o en el bus. Cada día tiene más adeptos. Está tirando 140.000 ejemplares. 

–Debe ser por el sello del Post, seguramente... 
–Sí, pero como le dije, no es tanto por el periódico en papel como por su sitio web. Tenemos una edición nacional e internacional en nuestro sitio. Además del Express, tenemos un semanario en español, Tiempo Latino. Tenemos otros sitios relacionados. Nuestro objetivo como negocio es claramente llegar al mayor número de lectores posible, diversificando lo que sea necesario. 

–¿Qué pasa con los corresponsales? 
–Hoy no tenemos tantos como antes. Es una cuestión de costos. Solo en la guerra en Irak pagamos un millón de dólares para sostener nuestra corresponsalía. 

–¿Por qué tanto dinero? ¿Son muchos periodistas? 
–No son solamente periodistas y fotógrafos. Un gran porcentaje del costo se invierte en seguridad. Es muy peligroso. 

–¿Ya tuvieron víctimas? 
–Una empleada del Post fue muerta cuando trabajaba en una ciudad de Irak. Estaba reportando una historia y la mataron con una pistola, a quemarropa. Era iraquí. 

–¿Cómo repercutió el tema del terrorismo? ¿Hubo autocensura? 
–A la administración Bush no le gustaban tantos reportajes sobre la guerra. Obama por lo menos ya permite la publicación de fotos de los féretros que traen combatientes. Esperamos otros progresos.

–¿El anuncio del cierre de Guantánamo es un indicio del cambio? 
– Obama ha dicho que va a cerrar la cárcel. La cuestión es cómo. Nosotros nos preguntamos adónde piensa llevar a los prisioneros. 

–A Estados Unidos. 
–¿A los Estados Unidos? Muchos gobernadores de varios estados ya dijeron que no serán bienvenidos. 

–Entonces, ¿dónde? 
–A sus países de origen, es la otra alternativa. Pero eso también es difícil, porque en muchos de los países de origen no respetan los derechos humanos. Yo creo que no vamos a saber exactamente, por muchos meses todavía, cuándo va a terminar Guantánamo. 

–¿La crisis de la prensa va a repercutir en América del Sur? 
–En América Latina hay diferentes caminos para que los diarios puedan conservarse. En este momento la crisis no es tan grande fuera de mi país. Entonces los propietarios de periódicos tienen la oportunidad de evitar que la crisis les golpee tanto, tomando sus precauciones. 

–¿Puede sucumbir ante el avance del internet? 
–Los diarios no van a terminar, pero no van a ser las principales fuentes de información ni van a tener tanto respaldo de publicidad como antes. La noticia de investigación es un punto fuerte, pero se requiere experiencia, honestidad, habilidad y responsabilidad para lectores cada vez más exigentes. La noticia falsa es fatal para la supervivencia de los periódicos. 

–Su opinión de Obama. 
–Es todavía muy temprano para opinar sobre Obama. Tiene apenas 60 días en el poder. 

–¿A Obama le interesa más América Latina que Bush? Ya se reunió con Lula. Vendrá a la Cumbre de las Américas... 
–Es buen comienzo, pero recuerde: Bush, después del 11-S, dijo que el siglo XXI iba a ser el siglo de América Latina, y ¿qué pasó? 

–¿Qué pasó? 
–Nada.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Martes, 31 de marzo de 2009