Domingo, 26 de Mayo de 2019

“El cuerpo (de Argaña) estaba frío y rígido. Su muerte ocurrió horas antes”

 

“Su cuerpo estaba frío y rígido. Su muerte ocurrió varias horas antes”, había señalado, en declaraciones a la revista brasileña Istoé (Esto es), el paramédico Juan Manuel Cardozo González, al que se observa en la filmación, vestido de verde, transportando la camilla con el cuerpo de Argaña a la ambulancia.
 

La revista dedicó varias ediciones al caso Argaña para demostrar que el vicepresidente no murió en el lugar del atentado y para llegar a la conclusión de que este fue planeado por los que unos días más tarde derrocaron a Cubas.

Cardozo González, testigo privilegiado, declaró ante escribanía, posteriormente ratificado ante el juez: “El paciente no mostraba ningún signo de vida. Tenía palidez cadavérica y el cuerpo frío, razón por la cual le pregunté a la anestesista por qué se le entubaba (en la ambulancia), ya que el paciente no presentaba ningún signo vital en el monitor. La anestesista reaccionó a mi observación aplicándome un codazo y diciéndome que me callara porque ahí se encontraba el hijo del paciente (por Nelson Argaña)”. 

Francisco Fabio Benítez Gómez (otro paramédico) dijo en declaración por escribanía confirmada ante el juez: “Al observar la palidez cadavérica del paciente me atrevo a palpar el pulso. No siento pulso y siento una frialdad en el antebrazo. Cuando me dirijo a mi compañera y le digo: ‘Mba’éreiko reambuceá (respirador manual) ko’ápe si ya omanóma’, donde ella me contestó en voz baja: ‘Callate nde estúpido’ y nos dirigimos a la sala de reanimación, donde termina mi servicio”. 

La camilla con el cuerpo fue derivado al Sanatorio Americano, 20 cuadras más lejos que el Italiano (a cinco cuadras del suceso), del Francés e incluso del IPS. 

En ese hospital estaban todos los médicos amigos de la familia. 

Uno de los primeros documentos que nos acercaron a ABC en aquel tiempo de represión, hostigamiento y coacción fue la historia clínica del Dr. Argaña. 

En dicha historia ya se registraba el estado en que llegó el cuerpo. 

Los familiares aseguran que todavía se encontraba con vida. 

En cuanto a los proyectiles, de la lectura del expediente y su comparación con la historia clínica, la autopsia y la pericia balística, el doctor Argaña no recibió disparos de los efectuados por los sicarios en la calle Diagonal Molas, en el lugar del atentado. 

En el tomo noveno, cuadernillo de evidencias, informes varios, página 1.734, consta la cantidad y trayectoria de todos los proyectiles disparados contra la camioneta del vicepresidente. 

Obsérvese al vicepresidente caído hacia la ventanilla de donde partieron las balas que supuestamente lo mataron.

Según ese informe, la camioneta Nissan Patrol recibió, de afuera para adentro y de derecha a izquierda seis impactos: uno en el faro delantero, lado derecho, uno en la chapería de la puerta delantera derecha, que afectó al guardaespaldas Barrios (el que falleció), uno en el espejo retrovisor delantero derecho y tres en el ventilete de la puerta trasera lado derecho (hacia donde se encontraba Argaña. Ver foto). 

De estos seis impactos, lógicamente solo tres pudieron haber alcanzado a Argaña. Precisamente los que ingresaron por el ventilete. 

Según los médicos, en su mayoría amigos del fallecido, fueron cinco los proyectiles que le interesaron en el cuerpo. 

Luis Recasens Molinas, el secretario particular del vicepresidente, declaró otra historia: que Argaña murió la noche del 22 de marzo en el noveno piso de un edificio de departamentos, sobre Perú casi Herrera. 

Tras recibir un llamado telefónico, cuando fue a recoger el cuerpo, posible víctima de un paro cardíaco, dijo que este estaba en compañía de la presentadora de televisión Fabiana Colmenares Casadío. 

Presumiblemente otra pareja compartía la reunión cuando se produjo el desenlace, una modelo y un joven político. 

Parte de esta historia fue extensamente desarrollada por la prestigiosa revista brasileña Istoé (Esto es) en 2006. 

Como ninguna institución oficial tomó el caso para llevar a su esclarecimiento, salvo para perseguir a los enemigos políticos del argañismo, ABC primero, con decenas de datos aportados por sus lectores, y la revista Istoé más tarde, buscaron armar el complejo rompecabezas del caso Argaña. 

Con la frialdad de las evidencias, si los auxiliares de la justicia se proponen encarar con seriedad, podría llevarlos a desentrañar la verdad de ese y de los crímenes que se sucedieron inmediatamente después del llamado magnicidio.

La prensa “amiga” del Gobierno nos atacaba molesta por nuestras pesquisas

 

(Continuará...)

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Martes, 24 de marzo del 2009