Viernes, 14 de Diciembre de 2018

¿Sectores antidemocráticos desean reeditar el “marzo paraguayo”?

A 10 años de la muerte de Luis María Argaña, el caso continúa en el misterio. Toda una década la farsa del magnicidio sirvió a los argañistas para perseguir a sus enemigos, empotrarse ilegítimamente en el poder y rapiñar el Estado desvergonzada e impunemente. A poco más de seis meses de vigencia del nuevo gobierno, un silencio absoluto rodea al asunto. Es más, versiones cada vez más sostenidas apuntan a sospechar que algunos sectores antidemocráticos desean reeditar un plan parecido, pero esta vez para implantar a la fuerza “la nueva revolución”.

- ¿Argaña ya había fallecido de muerte natural la noche antes y se elucubró un maquiavélico plan para que apareciera muerto, junto a su chofer y su guardaespaldas, en un atentado, al estilo Hollywood, la mañana del 23 de marzo de 1999? 

- ¿La cuestión se complicó porque sobrevivió el chofer Víctor Barrios Rey? 

- ¿El plan no salió a la perfección porque no explotó la granada que arrojaron los sicarios para hacer desaparecer las evidencias? 

- ¿Necesitaron asesinar tres días más tarde a 7 manifestantes para darle el golpe de gracia al gobierno constitucional de Raúl Cubas, para tumbarlo, con el decorado de miles de campesinos alquilados, sentados contemplando la violencia en la plaza del Congreso?

Conclusiones 

A falta de una investigación seria de fiscales y magistrados, en su mayoría cómplices de los que emergieron como los mandamases del país -los hijos del vicepresidente fallecido, sus amigos del Partido Colorado y los opositores aliados coyunturales de entonces (liberales, encuentristas y de otras denominaciones)-, ABC recibió una invalorable contribución de sus lectores para llegar a conclusiones que difirieron en 180 grados de la historia oficial. 

La revista brasileña Istoé llegó a conclusiones similares ante evidencias claras y testimonios irrefutables. 

Casi 10 años más tarde, las revisiones de los expedientes en la esfera judicial dieron la razón a las investigaciones periodísticas. 

 

Falsedades 

No es difícil destruir las falsedades esgrimidas por los hombres públicos, salvo que -como ocurrió en el llamado “marzo paraguayo”- estos recurran a procedimientos criminales para levantar a las masas a su favor por el tiempo que necesiten para patear el tablero democrático y montarse en el poder, como lo hicieron en el 99. 

La mentira se desmorona como un castillo de naipes. 

Por eso, los golpistas necesitan actuar con velocidad y sorpresa. 

ABC descubrió muy rápidamente al testigo falso Gumercindo Aguilar. 

Publicó hasta la documentación que le acreditaba como funcionario electricista del Palacio de Gobierno. 

Detrás de su testimonio falso se intentó poner fuera de circulación a los más influyentes políticos que habían conquistado el poder por la vía de las urnas. 

Clama justicia 

Asesinado en setiembre de 2003 para que no contara los nombres de los argañistas que lo contrataron, la viuda Ladislaa Medina de Aguilar clama hasta hoy justicia. 

Ni un fiscal ni un juez se animan a tomar el caso, menos aún de llamar a los que ella acusa como responsables intelectuales y materiales del crimen. 

En el caso Coco Villar pasa lo mismo. 

La madre del segundo chivo expiatorio del caso Argaña exige en vano el castigo de los culpables de su asesinato a sangre fría, efectivos del Batallón Escolta Presidencial y de la Secretaría Nacional Antidrogas. 

 

Vera Esteche 

Para el (ahora ex) juez Jorge Bogarín, la declaración del farsante “autoconfeso” Pablo Vera Esteche fue suficiente para condenar al mayor Reinaldo Servín, Luis Rojas y Constantino Rodas por la muerte de Argaña, en un juicio escandaloso plagado de irregularidades. 

Hasta sus vecinos de Capiibary (incluido el cura párroco) testimoniaron que Vera Esteche se encontraba en su vecindario cuando se produjo la muerte de Argaña. 

Al menos, el principal perseguido, Lino Oviedo, fue sobreseído libremente. 

Sin embargo, las secuelas continúan. Hay varios inocentes condenados. 

Hay más de una decena de culpables intelectuales y materiales libres. 

El saldo fue muy positivo para estos últimos. 

¿Un nuevo marzo? 

Por eso tal vez se pretenda reeditar un nuevo “marzo paraguayo”, por la impunidad y el rédito político y económico que produce en sus perversos protagonistas. 

Un comunicado divulgado ayer por la llamada Coordinadora Interdepartamental de Productores de Sésamo, cuya cabeza visible es el líder campesino Elvio Benítez, podría dar una pista hacia esta conjetura. 

Este movimiento, que hace vestir a sus adeptos con el uniforme del Che y utiliza el discurso y los ademanes de Hugo Chávez, amenazó ayer con “juicio popular” contra “personeros de algunos partidos políticos de representación parlamentaria...”. 

Se los notó muy irritados porque el Gobierno resolvió imprevistamente suspender la entrega de 8 millones de dólares para pagar sus pérdidas, un beneficio que podía repercutir como un bumerán contra el Presidente, por ser causal de juicio político. 

Los “revolucionarios”, que se confiesan algo así como milicianos del presidente Lugo -a los que el jefe de Estado aparentemente no puede contener-, prometen estar el lunes en Asunción en una marcha. 

Justo ese día estará de visita el no menos “revolucionario” presidente de Ecuador, Rafael Correa. 

Grupos identificados con este movimiento, muy mimado por el ala izquierdista del Gobierno, ya intentaron ocupar la Fiscalía General del Estado en noviembre. 

Prometieron hacer lo mismo con la sede del Poder Judicial. La oposición en el Congreso les produce alergia. La institucionalidad es un obstáculo y los que se le oponen, como el ministro de Agricultura Vera Bejarano, son “delincuentes y traidores empotrados en los poderes públicos”. 

La pregunta es: ¿iban a financiar “la revolución” con el dinero de los contribuyentes?

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Sábado, 21 de marzo de 2009