Domingo, 26 de Mayo de 2019
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Consultor denuncia a entes multilaterales

Las organizaciones financieras y de asistencia internacionales como el BID, el Banco Mundial, el Banco de Cooperación de Ultramar del Japón, la FAO y el PNUD o el IICA, entre otras, se roban desde hace muchos años los créditos que vienen destinados para el desarrollo de nuestro país, afirma con convicción en esta entrevista el Ing. Augusto Ríos Tonina, ex activista del Frente Ciudadano de Asunción.

El  profesional, conocido por sus denuncias de corrupción y de violaciones de derechos humanos, responsabiliza a la Fiscalía, la Contraloría y el Congreso por no detener la aprobación de decenas de millonarios créditos  que irían a parar a los bolsillos de funcionarios de esas organizaciones en colusión con funcionarios de los mandamases de turno de nuestro país.

–¿Por qué dice que esas entidades hambrean al Paraguay?    
–Yo soy un simple ciudadano con experiencia en créditos. Mi interés fue seguir la pista de los créditos desde que fui contraparte de estos entes financieros internacionales, ya en los años setenta. En materia de créditos internacionales nadie sabe si esos créditos llegan, cómo se administra y quiénes administran en el Paraguay.    

–¿Cómo puede ser?    
–Ellos se quedan con la parte del león. El presidente Lugo por ejemplo se fue hace poco a la reunión de la FAO (Fondo de Alimentación de Naciones Unidas) en Roma. Esta organización es tan obsoleta y burocrática como el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).    

–¿Por qué obsoleta?    
–Solamente en algunos países como el nuestro y en algunas repúblicas africanas siguen teniendo vigencia. Lo único que hacen es engañar a la gente. Hoy, el resultado está a la vista. El hambre sigue azotando al Africa, y nuestro país sigue como el más subdesarrollado e inestable de América. Ellos se valen de la complicidad de  los hambrientos  del gobierno.    

–¿Cuál es el modus operandi?    
–Es sencillo. En el 77, a través de la Ley 686, el gobierno y el PNUD firmaron un acuerdo por el cual el gobierno se compromete a depositar el dinero de créditos en una cuenta corriente en Nueva York, a nombre del secretario general de las Naciones Unidas, con la excusa de pagar salarios de técnicos que prestan asistencia. Con esa ley hacen que el monto de los créditos  como es el caso concreto de unos 479 millones de dólares para el sector agrícola, no se sepa  dónde están.   Son 479 millones que se dieron al PNUD y al IICA (Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas dependiente de la OEA, también inexistente ya en el mundo) violando la ley de administración financiera.    

–¿El Paraguay recibe un préstamo y reenvía a una cuenta de Nueva York?    
–Se viola la ley de administración financiera. Viene por ejemplo otro crédito del BID por 58 millones de dólares para el catastro. Ese dinero va a parar al PNUD y no se invierte en el catastro. Entonces, ellos, en forma ilegal, transfieren la plata a una cuenta del Chase Manhattan Bank de Nueva York y nadie sabe si esta cuenta existe o no existe.    

–¿Acaso el PNUD no es una entidad respetable, conocida?    
–¿Entidad? Estamos hablando de dos o tres personas que manejan millones de dólares . Hay por ejemplo un caso específico de 10 millones de dólares de préstamo para el Ministerio de Agricultura, presupuestado para una supuesta emergencia de compra de semillas para la campaña 1999/2000...    

–¿Justo para el “gobierno de unidad nacional”?    
–Esa campaña, según los expertos del propio ministerio no alcanzaba más de 2.600 millones de guaraníes. Yo hice una investigación. Envié un correo electrónico a la FAO, a Roma, a ver si era cierto que ellos se iban a hacer cargo de la compra de las semillas. Me respondieron que no. Ni siquiera había un funcionario de la FAO en el Paraguay en ese entonces.    

–¿La ley no les faculta a administrar?    
–La ley de administración financiera es clara. El Estado no puede transferir ni un guaraní a ninguna institución, ya sea extranjera o la que sea si no es por ley.    

–¿Desde cuándo se hacen esos negociados?    
–Desde el gobierno de Wasmosy empezó a tener un tremendo auge. Con el PNUD ya hubo varios escándalos como el de los 5 millones de dólares para la Municipalidad de Asunción, donde una funcionaria se compraba hasta las toallas higiénicas con la plata, y los funcionarios se alquilaban sus propios autos, por sumas millonarias. Están los 10 millones de dólares que PNUD administra, donde aparecen contratadas por ejemplo, algunas ONG como Alter Vida.    

–¿Pueden participar ONG?    
–No pueden. Supuestamente son entidades sin fines de lucro.    

–¿Y la contraloría?    
–A eso iba. (Octavio) Airaldi se contradice en sus propios informes. Cuando yo denuncié me respondió diciendo que las instituciones beneficiadas por los créditos no tienen una unidad de administración financiera. Es delirante. Es como decir que Paraguay no tiene una administración financiera propia y que por eso se entrega la plata al PNUD y que por eso va la plata a Nueva York. Hay otro crédito para la Seam, de 8 millones de dólares. Lo único que hay  es un letrero colocado sobre la Transchaco.    

–¿De verdad?    
–¡Es verídico lo que le estoy diciendo! ¡No le estoy mintiendo!    

–¿Qué dice el letrero?    
–“Proyecto de microcuenca en el río Confuso...”. En este caso, la Contraloría sacó un dictamen distinto. Admitió que “los fondos provenientes de donaciones así como de empréstitos aprobados por ley otorgados a las entidades y organismos del Estado deberán ser canalizados por medio del Banco Central y depositados en una cuenta habilitada para el efecto por el Ministerio de Hacienda”. Inclusive recomienda sumariar a los funcionarios que le dieron la plata al PNUD.    

–Pero, lo más importante. ¿y la plata?    
–Nadie sabe dónde está la plata ni qué se hizo. Acá tengo un dictamen de Contraloría (muestra), por un crédito de 62 millones de dólares, que dice: “Conclusión final: las colonias rurales que hemos visitado no guardan señales de haber sido beneficiadas con un crédito de 62 millones de dólares”, siendo que esta sideral suma deberá ser pagada por nosotros.    

–¿No se sabe a quiénes benefició?    
–No se sabe. Acá está parte de la auditoría de la Contraloría donde se identifica a funcionarios del BID, como el supuesto “especialista sectorial” Alberto Vildoso, un chileno, al que los campesinos llamaban Alberto “el mafioso”. Administraba un proyecto de riego por 2.500.000 dólares. Nadie sabe dónde está el equipamiento de riego ni la plata. Se invirtieron en reforestación 70 millones de dólares del presupuesto general de gastos y no está la reforestación.    

–Pero los créditos son aprobados por el Congreso...    
–Si usted va hoy al Congreso y pregunta en la secretaría general o en el archivo “¿cuántos millones de dólares recibió el Paraguay de crédito en el año 1999 o en el 2000?”. No van a saber. Ellos aprueban y se desentienden. Por ejemplo, hay créditos repetitivos. Ya vinieron más de 150 millones de dólares para pozos de agua y hay otro crédito del Banco Mundial de 50 millones de dólares. Se tenían que hacer 160 pozos para comunidades indígenas del Chaco y se hicieron 16. Hay análisis de la Facultad de Ingeniería falsificados. El Congreso vuelve a aprobar 5 a 6 créditos en menos de 10 años para la misma cosa y no se hacen las cosas.    

–¿Y los 400 millones del préstamo chino?    
–De ese crédito, por ejemplo, se destinaron 5.000 millones de guaraníes a gente que no tenía cédula de identidad...    

–O sea que, “clink, caja”...    
–Claaro. Dígame, ¿usted cree que el Banco de Fomento le va a dar a usted 10 guaraníes sin que muestre su cédula de identidad? Y se otorgaron varios millones más a gente que tenía doble número de cédula. Hay un crédito PGP14 que es el crédito japonés por 126 millones de dólares. En California  una institución privada otorga un premio al crédito más corrupto.    

–¿Quién ganó?    
–Adivine (risas): el Paraguay, con el tema de rescate de animales en Yacyretá.    

–¿Cuándo fue?    
–Fue en la década de los noventa. Inclusive hay un juicio internacional por el caso. Uno de los créditos fue de 8 millones de dólares y el otro fue un refuerzo del BID.    

–¿Qué pasó con los animales?    
–Están las fotos, filmaciones. Los monos estaban en los árboles y no se les rescató. Se vino el embalse y los monos caían al agua por racimos y morían. Es el mayor crimen ecológico hecho por un crédito internacional, con premio y todo por corrupción. El catastro recibió ya 58 millones de dólares y no hay catastro. El contralor no se anima a auditar este crédito. Al BID le quedan bien las siglas: “Banda Internacional de Delincuentes”.    

–Teóricamente las instituciones, el Ministerio de Obras Públicas,  tiene sus fiscalizadores, sus supervisores...    
–Si usted suma la cantidad de millones de dólares que ya vinieron para caminos rurales, ya teníamos que estar minados de autopistas de norte a sur y de este a oeste.    

–¿Qué sugiere?    
–Acá no andan dos instituciones: la fiscalía y la contraloría que son las que tienen que supervisar eso. Si usted se va y denuncia a la contraloría como yo hice hace un año. Le da una respuesta delirante como ya le dije. Ellos, el BID y el BM, están haciendo crecer en forma geométrica la pobreza en este país. Ahí está la “farsa costera”.

–¿Farsa costera? ¿por la Franja Costera?    
    –Ahí, por ejemplo, hay 30.000 estudios de factibilidad y nunca se ejecutó nada. Era todo mentira. Una vez les dije a los funcionarios del BID: “ustedes son unos corruptos”.    

–¿Qué dijeron?    
–Les mencioné el caso de los 64 millones de dólares del Conavi. La plata desapareció. “Sí, pero le echamos (al responsable)”, me dijeron. ¡Pero qué maravilla! Yo también me iría feliz si me echan con 20 a 30 millones en el bolsillo. A Alvaro Cubillos no se le echó porque administró mal el sueldo de los funcionarios del BID. Se le echó porque administraba mal los préstamos otorgados al Paraguay. Los campesinos tenían que haber ido a sus chacras hoy en cuatriciclón. Más de 1.500 millones de dólares vinieron para ellos. Una vez, un embajador de Japón se sinceró. Dijo que 600 millones de dólares se otorgaron al país para el desarrollo de pequeños agricultores. Ese robo está documentado.    

–Alguien tiene que responsabilizarse...    
–La Contraloría y la Fiscalía son responsables de investigar tanto crimen. Los congresistas son responsables de aprobar créditos cuyo destino no saben adónde van a parar.    

–Desde que comenzó la transición, ¿cuánta plata ya vino para niños de la calle. Y ahí están ellos...    
–Para niños de la calle vinieron como 24 millones, 16 del Banco Mundial y 8  del BID. Los niños de la calle tenían que haber andado en coche. Solamente con Alberto Vildoso o Alberto “el mafioso” como le decían los campesinos, se evaporaron 55 millones.    

–¿Qué fue de (Raúl) Baginski?    
–Y este se instaló aquí como cónsul honorario de Portugal en Paraguay. Eso vamos a denunciar ante la Comunidad Europea y ante el Ministerio de Relaciones Exteriores. El no puede ser cónsul honorario, con los antecedentes que tiene según la Contraloría. Durante su administración se robaron créditos. La contraloría dice bien claro que los créditos no se invirtieron. En pocas palabras, eso es robo entonces.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Domingo, 29 de noviembre de 2009