Domingo, 26 de Mayo de 2019
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Livieres afirma que no hubiera permitido la entrega del EPP

El obispo de Alto Paraná, monseñor Jorge Livieres Plano, sostiene en esta entrevista que no hubiera permitido nunca la colaboración de la pastoral social en la entrega gratuita de carne “gentileza del EPP”, ni siquiera por cuestiones humanitarias. “Por cuestiones humanitarias no se puede cometer delitos ni colaborar con los delitos”, expresa con firmeza. Advierte que la teología de la liberación es un marxismo disfrazado y que como tal  produce un gran daño a la Iglesia. Asegura que  Lugo es la  cabeza de ese pensamiento liberacionista en el país.

- Ese reparto de carne gratis por gentileza del EPP creó una indignación muy grande. ¿Cuál fue su reacción?   


- Entristecido por tanta osadía de esa gente de obligar a la familia de la víctima a repartir carne, para aparecer ellos como los Robin Hood entre los pobres...   
 
- ¿Qué fue: proselitismo, cargo de conciencia?  
- Eso fue un gesto demagógico y falso. Desde luego que las autoridades deben impedir en el futuro este tipo de repartos porque subvierten completamente el orden público. No puede ser que delincuentes obliguen a las personas a hacer este tipo de cosas y haya gente que se haga partícipe del beneficio de lo que en definitiva es un robo. En cambio me parece muy digna la actitud de esos indígenas que no aceptaron.   
 
- ¿No  fue muy contemplativa la actitud de las autoridades?  
- Las instituciones tienen que funcionar y todos debemos colaborar para que funcione. Esta persona tiene que ser localizada y eventualmente liberada por las autoridades, con todos los riesgos que eso implica. Lo que no se puede es permanecer de brazos cruzados por temor a molestarlos  y no prestar asistencia a este pobre hombre secuestrado.   
 
- Estas cosas sucedieron hace 40 años en la Argentina. ¿Por qué cree que reaparecen?   
- Yo creo que ahora están resucitando un poco al calor de socialismos extremos que, hasta ahora, no me explico cómo tienen la cara de relanzarse en América Latina 20 años después de la caída estrepitosa del comunismo. Me pregunto a qué nos quieren llevar ahora: ¿a morirnos todos de hambre? En Venezuela están importando el 80% de los alimentos... 
 
- Hay escasez en los supermercados...   
-  Los cortes de electricidad son mucho peores que los nuestros. Obligan a la gente a racionar energía. Esa clase de régimen es lo que plantean traernos acá.   
 
- ¿Usted se refiere a las tendencias del actual régimen?  
- Ya tenemos bastante desgracias encima para contraer esta peste importada de regiones lejanas.   
 
- ¿No cree que el presidente Lugo confunde más todavía al rodearse de marxistas en su primer anillo o de curas rebeldes de esa tendencia?    
- De todo habemos en la viña del Señor. Lo que sí me parece a mí, es que la presencia de Lugo ha agregado una nota de confusión a todas las cuestiones relativas a la Iglesia, porque la gente no puede dejar de acordarse de su procedencia y también del apoyo que tiene de muchos eclesiásticos desde lugares propios de la Iglesia.    
 
- ¿Cómo se manifiesta?   
- En las misas, en las reuniones de catequesis, de la pastoral social, etc. O sea, hay una gran confusión en esta materia. Varios obispos hemos advertido sobre ese peligro hace mucho tiempo...   
 
- Claro, antes de ser electo, usted ya dijo que Lugo era una espina clavada en el cuerpo de la Iglesia.   
-Digamos que eso se acabó cuando la Santa Sede le dispensó de sus compromisos sacerdotales y episcopales. Pero hay que reconocer que la confusión sigue siendo grande porque el pueblo lo ve como un sacerdote.   
 
- De hecho, se sigue vistiendo como un sacerdote...  
- Se viste de una manera parecida a los sacerdotes, cosa sorprendente porque antes nunca se vestía como tal. Así que a mí esto me parece lamentable. Pero tendremos que soportarlo porque está elegido y allí estará durante el tiempo de su mandato, y ese elemento de confusión no se puede evitar. Por eso es que la Iglesia es tan reticente a permitir que un eclesiástico se meta en política.   
 
- La confusión es mayor porque se rodea de algunos religiosos...   
- Eso es probablemente así como usted dice. Todos los eclesiásticos cercanos al gobierno contribuyen a esa confusión. Cuando los curas se involucran, hay parroquias que se transforman en bases del gobierno...   
 
- ¿Como las seccionales coloradas?   
- Como bases de la política luguista. Eso ocurre. Veo en mi diócesis. Supongo que eso pasa en las demás también...   
 
- El zoquete... 
- En el caso de los eclesiásticos es más bien por ideología. Ellos a lo mejor no tienen beneficios económicos pero son personas muy comprometidas ideológicamente. El daño es muy grave.   
 
- ¿Es por la teología de la liberación?  
- Claro. Es un problema anterior a Lugo. Bueno, él era parte del problema, es lo que quiero decir. Es notable cómo se subvierte el orden eclesiástico. Dejan al cura de lado. Lo único que puede hacer es celebrar misa y administrar sacramentos. Los que gobiernan la Iglesia son personas laicas de esa tendencia. Utilizan como vehículo la pastoral social, la catequesis o lo que fuera. Desde esos lugares influyen en la parroquia hasta el punto de anular la voz del Papa...   
 
- ¿Tanto así?   
- Sí. En mi diócesis estuvo bastante metido el problema.   
 
- ¿La pastoral social es un ente autónomo de la Iglesia?   
- No es un ente autónomo. Es función del obispo. Es la actividad caritativa tradicional, oficial, organizada de la Iglesia destinada a las personas carentes. 
 
- ¿Por qué algunos actúan en forma autónoma?  
- Algunas veces se escapan un poco del control del obispo y de repente nos encontramos con personas que invocan la personería de la diócesis para hablar en su nombre. A mí me pasó años atrás. Personas que desconocía absolutamente usaron falsamente el nombre de la pastoral social...   
 
- ¿Como si fuera un movimiento político? 
- O próximos a la política, o grupos sociales. Por eso, hay que estar atentos.  Hay gente que se aprovecha de las instituciones eclesiásticas para usarlas de altavoz. Si habla la pastoral social influye más que si habla un fulano de tal a nombre propio.   
 
- ¿De ahí se explica que hay laicos,  seminaristas, ex miembros de la pastoral que figuran en las listas de la policía como sospechosos de ser del EPP?   
- Eso de todas maneras es imposible evitarlo. Hay tanta gente que pasa por el seminario. Ex seminaristas debe haber miles aquí en el Paraguay...   
 
- ¿Por qué ellos dicen que fueron instruidos en la Iglesia antes de ser marxistas?   
- Decir que fueron instruidos por la Iglesia es denigrar a la Iglesia. Están mintiendo. Pero puede ser que algún eclesiástico haya influido en la formación de ellos. Por ejemplo, en la diócesis de San Pedro, obviamente Lugo influyó en la formación de los seminaristas, los sacerdotes...   
 
- ¿De qué habla el manual de la teología de la liberación?  
- Básicamente, de la división de pobres y ricos. Siempre se plantea la dialéctica.   
 
- Se dice que esta teología es sinónimo de marxismo...   
- De hecho sí. Todos lo que plantean la teología de la liberación plantean la antinomia de ricos y pobres. Eso es materialismo histórico dialéctico.   
 
- ¿Son religiosos que tratan de hacer compatible algo que es incompatible: el cristianismo y el marxismo?   
- Es completamente incompatible porque es materialista. El marxismo niega el espíritu.  Si lo suscribe  un eclesiástico, bueno, ahí está confundiendo al pueblo y está dando pie a que la gente del EPP diga que fueron formados en la Iglesia. Y en ese caso tienen razón. Fueron formados en la Iglesia, en esa Iglesia equivocada. Después habrán aprendido mucho marxismo por su cuenta.   
 
- En San Pedro, el adoctrinamiento estaba promovido por el propio obispo, ¿así se podría decir?   
- No solo se podría decir sino que así era. Era promovido por él porque él es de esa tendencia. Ahora es la cabeza del pensamiento liberacionista en el Paraguay.   
 
- Claro, porque acá vinieron Leonardo Boff, Ernesto Cardenal, Fray Betto. ¿Son los que combaten al Vaticano?   
- Es muy simple. La teología de la liberación es una herejía de la Iglesia que no se fue de la Iglesia. Lo normal es que una persona que cae en la herejía se vaya de la Iglesia o se la excluya.   
 
- Pero ellos no se fueron...   
- Se quedaron armando un zafarrancho. Bueno, a Dios gracias (Leonardo) Boff anunció públicamente su salida. Eso es una buena noticia, digamos...   
 
- (Ernesto) Cardenal sigue.   
- Sí, se quedó.   
 
- Está como en un limbo...   
- Está ahí adentro. Enseña. Lanza su ponzoña. Hace mucho mal a la Iglesia...   
 
- ¿El rótulo de Iglesia los potencia, por eso no se van? 
- Ellos lo toman como carnet. Nadie les da. El papa me dijo a mí: “el problema en América Latina en mayor o menor medida es la teología de la liberación”. 
 
- ¿Benedicto XVI?   
- Sí. Me dijo a mí en la visita ad limina. Es decir, él lo tiene clarísimo. Imagínese el daño que (ellos)  causaron en nuestro país.   
 
- ¿Lugo presidente es su producto?   
- Por ejemplo, sin ir más lejos...   
 
- Ese gesto de la pastoral de Asunción de encauzar la entrega de víveres del EPP, ¿ellos actuaron correctamente?   
- Yo no quiero hablar de la actividad pastoral de otra diócesis. No es costumbre de la Iglesia que otro obispo juzgue a otro. Yo quiero pensar que el arzobispo no supo de esto y que se hizo sin conocimiento de él.   
 
- Argumentaron que fue por cuestiones humanitarias, a pedido de los Zavala...   
- Yo no quiero hablar de otra diócesis. La pastoral en mi diócesis tiene que permanecer ajena a todo trato con personas que delinquen o ser vehículo.   
 
- ¿Qué hubiera hecho usted en su diócesis?   
- Yo no lo permitiría nunca. Lo hubiese desautorizado inmediatamente...   
 
- Y ¿por cuestiones humanitarias?   
- Por cuestiones humanitarias no se puede cometer delitos ni colaborar con los delitos.  El camino de los delincuentes no es el camino apropiado. Es impensable.   
 
- Filizzola dijo que el reparto no se hubiera producido si se aprobaba la ley antisecuestros. ¿Cuál es su opinión?  
- Yo creo que con las leyes que tenemos se pueden impedir los actos delictivos de esta naturaleza. No hace falta que haya leyes especiales para eso.  
 
- ¿La confusión continúa dentro de la Iglesia?  
- La confusión continúa. Los obispos tenemos bastante claras las cosas, pero no ha trascendido ni al clero ni al pueblo en su medida.
 
Hugo Ruiz Olazar

Publicado en el Diario ABC Color
Domingo, 17 de enero de 2010