Sábado, 23 de Febrero de 2019

Ministro anuncia ofensiva para hacer creíble el Gobierno

El ministro de Agricultura Enzo Cardozo (liberal) anuncia una ofensiva para hacer creíble el Gobierno a través de su cartera, al reconocer que la gestión gubernamental no ha fructificado. Admite en esta entrevista que la crispación política conspira con los planes de desarrollo. Asegura que no se siente presionado por los marxistas del gobierno y garantiza respeto a la propiedad privada y libre comercio.

–¿Cambió de estrategia el Gobierno, después de recibir tantas críticas por querer marginar hasta a las gobernaciones, a los intendentes? ¿Se puede decir que esta Expo-MAG es la prueba?   

–Con la Expo-MAG, quisimos que la mayor cantidad de productores vinieran esta semana a San Lorenzo a exponer lo que producen y darles seguridades de que bajo mi administración les estamos tratando de dar en forma efectiva la importancia que se merecen. Tenemos planes específicos desde el punto de vista técnico, crediticio, de proyectos productivos y planes fundamentalmente, como el que hemos lanzado, el marco estratégico agrario 2009-2018. Por primera vez, el MAG tiene un programa de apoyo a la producción y comercialización de hortalizas en 9 rubros, por ejemplo, y así en varios rubros.    

–En un momento dado, hasta los gobernadores y los intendentes denunciaron discriminación, porque no eran luguistas.    
–Yo apuesto. Siempre aposté a la descentralización. Yo fui gobernador de Caaguazú.    

–Son los que más se han quejado de  la marginación del gobierno. Parece que quieren que agachen la cabeza primero.   

–Es cierto, yo me quejaba cuando era gobernador y tengo que ser coherente con lo que decía antes. Por eso hicimos una reunión con el gobernador de Misiones, el señor Pereira, y 7 intendentes de los 10. Vamos al grano. Estamos lanzando el plan de uso y conservación de suelos. El 8 de junio tenemos la reunión en Paraguarí bajo el liderazgo del gobernador y todos los intendentes y sus juntas departamentales. El Estado va a crear las condiciones para producir en base a planes concretos, como el de la conservación de suelos, el de apoyo a la producción y comercialización de hortalizas... Para eso estamos reestructurando el MAG, mandamos reparar camionetas, instalamos aparatos de comunicaciones, computadoras en nuestras oficinas del interior, coordinamos con Educación y Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional la capacitación técnica. Queremos potenciar la investigación. La comercialización es un tema fundamental. De nada  sirve al productor tener buena producción en calidad y cantidad y no tenga unas buenas prácticas de comercialización. Lleva al engaño.    

–La falta de credibilidad es lo que desgasta a este gobierno.    
–Estamos haciendo lo humanamente posible y presupuestariamente posible para que el Gobierno sea creíble a través de este ministerio con políticas públicas claras, con trabajo serio, dando respuestas a todos los sectores productivos. Cuando hay superproducción, cuando hay trabajo, desarrollo, entonces ahí recién podemos decir que las cosas van bien. Pero cuando no hay trabajo, no hay desarrollo y encima persiste la crispación política, eso no ayuda. Hay que reconocerlo.    

–¿Qué hacen concretamente para luchar contra la pobreza?   

–Nosotros estamos apostando a la agricultura familiar campesina. Damos énfasis a los pequeños agricultores. Asistimos  a unas 180 mil familias aproximadamente.    

–¿En base a qué?   

–Es un proyecto de gran envergadura dentro de un marco estratégico agrario, con lineamientos de política para la reforma agraria integral y desarrollo territorial, un programa de alimento para la agricultura familiar, de producción y comercialización de hortalizas, instalación de mesas de desarrollo de productos: mandioca, sésamo, tomate, algodón, algo que ya hicimos con los empresarios y los industriales yerbateros... Son nueve puntos que necesariamente se tienen que cumplir para producir el desarrollo rural territorial.    

–¿Es la reforma agraria?   

–Nosotros proponemos reforma agraria y desarrollo rural. En este país, durante tanto tiempo se distribuyeron tierras y nunca hubo un proyecto productivo, un proyecto de desarrollo. Entonces, reforma agraria, desarrollo rural territorial en donde el Estado tenga presencia en educación, salud, con proyectos productivos, seguridad, es la única forma que el ciudadano pueda desarrollarse. Para eso hacen falta asesoramiento y asistencia técnica. De lo contrario, la propiedad se vende y todo termina  en el oparei.   

–¿Y qué pasa con los entes independientes del MAG, verdaderos feudos privados?  

–Sí, feudos. Los estamos trayendo. Se están acercando: el Senave, Senacsa, Infona, Crédito Agrícola, Banco Nacional de Fomento (BNF), Indert... Ellos tienen sus funcionarios, sus presupuestos, su estructura.    

–¿Cómo hacen para entenderse?   

–Ellos tienen que poner sus presupuestos, sus recursos humanos  sobre la mesa para encarar una política de desarrollo. Este es un programa que nunca tuvimos.    

–¿Cuál es su relación con los gremios de la producción? 

–Más que nunca el MAG tiene muy buenas relaciones. Estamos en una coordinación estrecha.    

–¿Por qué no se hizo antes? ¿Por qué se perdió tiempo?  

–Y esa es la pregunta del millón. El MAG tendría que ser el ministerio más importante del Gobierno. Pienso que es producto del sistema político perverso que se instaló por tantos años en la República y que tratamos de revertir.    

–¿Usted es algo así como el ministro número 19 ó 20 desde el 90.  ¿Se siente seguro allí?   

–Hay una hoja de ruta muy clara en el MAG. Hay un marco estratégico agrario 2009-2018.    

–¿Cómo convive un liberal en un gobierno que dicen está dominado por marxistas?    

–Yo no tengo influencia de nadie más que del Presidente.    

–¿No lo presionan?   

–Nunca me sentí presionado. La producción no se puede ideologizar ni diferenciar entre “este” u “otro equipo”. La única forma de enfrentar  la pobreza es  produciendo alimentos. No hay otra.    

–No puede desconocer que los  productores desconfían...     

–Siempre  di  garantía a los productores, de trabajo y de respeto a la propiedad privada, el libre comercio. Hay disposiciones tributarias, administrativas que corresponden a otra instancia. Pero en lo que respecta al MAG, hay políticas claras, política de desarrollo y de diálogo con todos los sectores.    

–Hablan por ejemplo de la “burocracia absurda” de Seam por las semillas transgénicas.

–Hay que reconocer que la burocracia existe. Es el pan de cada día. Yo estoy decididamente a favor de la investigación. Lo que acá se pretende es, en primer lugar, investigar, experimentar, para  tener la posibilidad de comercializar. La Seam seguramente se toma el tiempo para hacer ajustes desde el punto de vista administrativo.    

–¿No entorpece, no invita a la corrupción la actividad paralela que realizan la Secretaría de Acción Social  o Emergencia?   

–La SAS da asistencia a unas 120 mil personas. Les paga entre 250 y 300 mil guaraníes. Nosotros participamos con ellos y la Gobernación de Caaguazú en un proyecto para la construcción de un mercado de abasto en Coronel Oviedo. En otra parte están financiando proyectos productivos. Siempre hay una coordinación.   

–Se dice que el proyecto Tekoporã, más que para ayudar a los pobres, es para comprar adeptos como los colorados.
   
–Hay muchos paraguayos en la extrema pobreza. En el MAG ayudamos a los pobres que se reúnen en comités que quieren salir de la pobreza. Pero los que están en la extrema pobreza ya no pueden ni siquiera trabajar. El salario que reparte la SAS es para ellos. Hoy se habla de una superproducción de soja, pero en el campo sigue habiendo extrema pobreza. Para eso estamos trabajando, sin descuidar a la agricultura empresarial.    
 
–¿Está enfrascado en la lucha electoralista en su partido?   

–Yo no soy candidato, pero acompaño la candidatura de Blas Llano. Durante su presidencia en el PLRA se posibilitó la candidatura primero y la presidencia de Fernando Lugo, después.   

–¿No hay que sorprenderse si se ven camionetas del MAG en las campañas electorales?   

–El control es estricto. El MAG es grande, pero trato de exigir a los funcionarios que no usen los bienes a favor de ningún candidato.    

–¿Cuál es su opinión de los disidentes que los acusan de estar en los cargos por los zoquetes?   

–Yo soy senador con permiso. La convención del PLRA ha resuelto acompañar la gestión del presidente Lugo. Yo, bajo ningún sentido, me considero un zoquetero. Estoy trabajando, tratando de ser útil creando las condiciones para que el sector productivo se sienta acompañado a través de políticas públicas y un proyecto país previsible que creo tenemos hoy. Estamos ayudando a 520 comités de pequeños agricultores y queremos doblar esa cantidad antes de terminar el 2010.    

–¿Qué les dice a los críticos de su partido?   
 –Yo creo que es producto de la campaña electoral. Se recurre a cualquier artilugio con tal de desacreditar para captar adeptos. Esto se tiene que terminar en dos meses. Necesitamos estar unidos para encarar las municipales.    

–¿Usted no cree en el juicio político contra el Presidente?    
 –No veo que exista una motiva- ción desde el punto de vista jurídico.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Sábado, 22 de mayo de 2010