Domingo, 26 de Mayo de 2019
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Aborígenes reclaman sus tierras ancestrales con fotos sobre su miseria

Unas 140 familias indígenas enxet, que habitan el Chaco Central, a poco menos de 500 km al noroeste de Asunción, encontraron una forma de reclamar la devolución de sus tierras con fotografías sobre su miseria tomadas a la vera de la ruta donde vivieron sus ancestros.

Una decena de nativos, miembros de las comunidades Yakye Axa y Sawhoyamaxa (enxet), aprendieron a utilizar la tecnología digital, para documentar por medio de la fotografía sus vidas, contar sus vivencias, pero sobre todo expresar sus esperanzas en la recuperación de sus tierras.

Oscar Ayala, coordinador de la ONG Tierraviva, dijo que se trata  de un proyecto de fotografía participativa diseñado por la organización inglesa Photovoice y ejecutado por Tierraviva con el apoyo de Amnistía Internacional.

Un total de 42 fotos seleccionadas, de un total de 1.200, se exhiben en el Museo de la Memoria (al lado del Ministerio del Interior, Chile y Manduvirã), el antiguo centro de detención y tortura de opositores a la dictadura.

Los indígenas “fotógrafos”, 12 en total, de entre 13 y 23 años, fueron entrenados en el uso de la cámara, técnicas de fotografía y edición vía computadora.

“Se les entregó una cámara, y ellos fueron capacitados para editar las fotos”, precisó el portavoz de la ONG, Ricardo Morínigo.

“Nos enseñaron a sacar fotos y por medio de ellas a contar historias sobre nosotros mismos, por nosotros mismos, porque siempre venían paraguayos y extranjeros a retratarnos, y nunca nosotros accedimos a sus trabajos”, explicó el cacique de la comunidad Yakye Axa, Albino Gómez.

Un fotógrafo de 13 años

Uno de los “fotógrafos”, el de 13 años, fue retenido en abril por fuerzas militares que lo despojaron de su cámara por tomar fotos de soldados borrachos que ocuparon momentáneamente la comunidad durante la búsqueda de presuntos guerrilleros del EPP que operaban en la zona, recordó Morínigo.  Le borraron la memoria y le devolvieron el aparato.

Pero no se dieron cuenta de que el muchacho intercambió hábilmente la cámara con otro compañero antes de ser detenido, de modo que la foto fue preservada y forma parte de la exposición.

Yakie Axa obtuvo en 2005 una sentencia favorable de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para la restitución de sus tierras, unas 16.000 hectáreas convertidas en estancia modelo por un empresario  que cuenta con título. 

Pese a los reiterados llamados para hacer cumplir la sentencia, el gobierno del presidente Fernando Lugo no ha logrado posesionarlos, alegando no contar con el presupuesto para expropiar. 

Pensaron en la fotografía

Los aborígenes manifestaron su voluntad de reducir incluso su pretensión a la mitad de las tierras. Mientras pasan los años y la pulseada por la expropiación, los indios “sin tierra” pensaron en la fotografía para exteriorizar su protesta.  A la iniciativa de los Yakye Axa se sumaron los Sawhoyamaxa (también de la comunidad enxet o lengua), que reivindican unas 14.000 hectáreas  en la misma región del Chaco Central, hoy en poder de una compañía privada propiedad de un alemán, Heribert Roedel, que también exhibe título.

Paciente espera

Los Sawhoyamaxa, una tribu constituida de 80 familias, también fueron beneficiados por la resolución de la CIDH y se encuentran acampados al costado de la Transchaco aguardando pacíficamente desde hace dos años la orden de ocupar.

“Este proyecto creó un poderoso material visual que permite a los miembros de Yakye Axa y Sawhoyamaxa cuestionar el estereotipo visual hacia los indígenas, permitiéndoles explicar directamente a la opinión pública su situación y la importancia que tiene la tierra de sus ancestros para su supervivencia”, según el  coordinador de Tierraviva.

Paraguay tiene la mayor cantidad de condenas de la CIDH con relación a violaciones de derechos indígenas.  Por decreto, el presidente Lugo ordenó la integración de una comisión interministerial para cumplir  los fallos.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Jueves, 16 de diciembre de 2010