Viernes, 14 de Diciembre de 2018
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Paraguay: relevos tras la matanza

El gobierno de Lugo designó nuevo ministro de Interior y jefe de la Policía.

El presidente Fernando Lugo tomó juramento el sábado al nuevo ministro del Interior Rubén Candia Amarilla, un ex fiscal general del Estado (2005/2012) y al jefe de Policía Arnaldo Sanabria.

Ambos reemplazan a Carlos Filizzola y Paulino Rojas, destituidos tras los trágicos sucesos del viernes en Curuguaty (250 kms. al noreste de Asunción) donde murieron 16 personas, entre policías y campesinos, en un violento enfrentamiento armado durante el intento de desalojo de una hacienda tomada por un centenar de campesinos.

Las autoridades policiales, aún confundidas por las seis bajas que impactaron a la fuerza, no confirmaron la aparición de los cuerpos de otros dos labriegos fallecidos cerca del lugar de los sucesos.

Unas 100 personas, entre civiles y uniformados, penetraron una zona boscosa para realizar un rastrillaje este sábado, en base a informaciones de familiares de los agricultores que reportaron la existencia de más bajas. Los cadáveres fueron localizados a 10 metros de distancia uno del otro, señalaron los testigos a periodistas.

Con las destituciones, Lugo intentó reducir la presión de la mayoría opositora en el Congreso que amenazó con llevarlo a juicio político si no desplazaba a sus encargados de seguridad interna.

“Las prioridades están a la vista. No se necesita de muchos comentarios”, dijo el flamante ministro en rueda de prensa. Criticó que “el protocolo de desalojo” planificado bajo la dirección de su antecesor, “fue más allá de lo que establece la ley”. Se refería a la estrategia de diálogo con los invasores de propiedades que estableció Filizzola para usar antes de la fuerza.

Candia milita en el partido Colorado y se le atribuye una estrecha amistad con el ex presidente de Paraguay Nicanor Duarte (2003/2008), quien lo había nombrado fiscal general en 2005.

La matanza se habría producido cuando dos jefes del Grupo de Operaciones Especiales, junto a otros seis policías, se acercaron a la propiedad tomada para convencer a la gente de que se retire. El jefe del grupo especial, al percatarse que estaban armados, les exigió que se desarmaran. Una foto, presumiblemente de celular, tomada por un agente, publicada por la prensa local, muestra el preciso instante en que un miembro de la llamada Liga de Carperos (ocupantes de propiedades que viven en carpas) apunta directo al policía, a medio metro de su rostro. A partir de ahí se inició la balacera donde cayeron muertos seis de los ocho miembros de la fuerza, según los testigos.