Domingo, 26 de Mayo de 2019
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El papa Francisco congregará a las multitudes como hizo Juan Pablo II

La elección de Jorge Bergoglio como nuevo papa, que lleva el nombre de Francisco, revitalizará a la Iglesia Católica y congregará multitudes como Juan Pablo II, vaticina el arzobispo, monseñor Pastor Cuquejo. El prelado revela en esta entrevista que el Sumo Pontífice podría hacer escala en Asunción en julio después de visitar su país y antes de ir a Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud.

La elección de Jorge Bergoglio como nuevo papa, que lleva el nombre de Francisco, revitalizará a la Iglesia Católica y congregará multitudes como Juan Pablo II, vaticina el arzobispo, monseñor Pastor Cuquejo. El prelado revela en esta entrevista que el Sumo Pontífice podría hacer escala en Asunción en julio después de visitar su país y antes de ir a Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud.

–¿Cuál fue su reacción por la elección de Jorge Bergoglio como papa?

–Fue una reacción de asombro, de sorpresa para , y bueno, para todo el mundo. A él no se lo consideraba mucho como candidato por la edad que tiene, 76 años. Se pensaba en un Papa más joven, pero también de América Latina, como el arzobispo de Brasilia o el arzobispo de São Paulo por ejemplo. Sus nombres sonaron bastante...

–¿Usted los conoce?

–Sí. Al cardenal Bergoglio lo veía siempre en las reuniones del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano). El arzobispo de São Paulo fue mi alumno en el Instituto Teológico de Curitiba, donde residí bastante tiempo. Me encontré varias veces con él. Hace dos años que es cardenal.

–Un Papa argentino, un latinoamericano por primera vez en la historia...

–Una vez pasada la sorpresa lo justifico plenamente. Es un hombre capaz. Es fuerte, a pesar de tener un solo pulmón. Lo operaron cuando era muy joven. Tiene una visión muy global de todas las cosas. Uno de sus grandes desafíos será enfrentar el fenómeno de la globalización que tiene tantas aristas.

–Desde la desaparición de Juan Pablo II, hubo una especie de relajamiento en la Iglesia, de depresión...

–Juan Pablo II tuvo una preponderancia muy grande. Visitó tantos países, más de 90... Luego vino Benedicto XVI que no pudo viajar mucho, más por la edad y su estilo de vida más recogido, más intelectual.

–Tres encíclicas

–Sí. Las conozco todas. “Dios es Amor”, “Salvaos en la Esperanza” y, tercero, “La Puerta de la Fe”, además de otros escritos que no son encíclicas. Están sus tres volúmenes de Jesús de Nazaret. Leí todo.

–Cuántas páginas...

–Unas 400 cada una.

–¿Es atractivo leerlo?

–Es atractivo porque uno quiere saber lo que dice. No es como leer una novela. Tiene un nivel accesible...

–¿Y Bergoglio?

–Él escribió 11 libros, uno casi cada año, sobre todo enseñanzas para la gente, para el pueblo. Cuando joven él trabajó en la construcción de rieles para los trenes. Se empapó de la realidad del obrero argentino. Esa cercanía llevó a la práctica durante su episcopado. Como habrá escuchado, viajaba en metro, en ómnibus, a pie. Le gustaba escuchar a la gente...

–Son raras las personas de esta naturaleza, que teniendo todo se sigan comportando con sencillez...

–Es sorprendente. Ya se le notaron gestos muy interesantes como cuando apareció en el balcón el día del anuncio. Lo primero que dijo fue “buenas tardes”...

–Como si estuviera hablando con su vecino...

–Dijo: “Ustedes son de mi diócesis”, es decir, de Roma. Después, se notaba la sencillez de su cruz. No usó la dorada que usan los papas. Además fue muy llamativa la bendición que pidió al pueblo. Fue impactante.

–El dio primero la bendición...

–Claro. Él dijo: “Yo ya les di la bendición del Papa. Ahora quiero que ustedes me den la bendición y recen por mí con su oración”. Entonces se puso como de rodillas. Dejó pasar un cierto tiempo en silencio...

–Todo el mundo guardó silencio en la plaza...

–Y ese gesto impactó. Se veía a la gente emocionada hasta las lágrimas.

–¿Es cierto que la Iglesia paraguaya le invitó?

–Ya le invitamos por carta. Habrá sido la primera carta que recibió. El Papa puede perfectamente venir a Paraguay si tiene que ir primero a la Argentina.

–¿Por qué dice que va a ir primero a Argentina?

–Es de suponer que lo hará. El primer viaje que hizo Juan Pablo II fue visitar su país, su ciudad natal, en Polonia. A los dos meses ya estuvo en Polonia para una visita rápida..., para despedirse también. La visita del Papa a Brasil se viene preparando hace cuatro años. Si viene y va a la Argentina, las distancias son cortas para pasar por el Paraguay antes de ir a Río de Janeiro.

–Si viene ¿cuál puede ser el escenario, Ñu Guasu?

–No. Ahí no hay buena infraestructura. El sistema de sonido solo es muy caro. Con Juan Pablo II nos costó en aquella época más de 100 millones de guaraníes. Era mucho dinero. Además, no creo que sea un lugar apropiado.

–¿Dónde, Asunción?

–En Asunción es más probable porque convergen todos los buses y ómnibus de todo el país. Asunción puede congregar una multitud.

–¿La bahía de Asunción, con el nuevo escenario que tiene la Costanera?

–La Costanera puede ser, ¿por qué no? Y si llueve mucho, puede ser el León Coundou (ex Alumnos del Colegio San José), y que la gente siga por televisión.

–¿Qué espera que diga el Papa...?

–No sé. Seguimos impregnados todavía de asombro por la noticia. Pensamos más bien que este Papa va a abrir muchos caminos en muchas áreas. Creo que va a retomar el ritmo de las audiencias con los mandatarios, es una prioridad como jefe del Vaticano. Después va a tomar aquellos temas urticantes pendientes todavía con Benedicto.

–El tema del clero pedófilo, el tema de la economía del Vaticano, los llamados Vatileaks. Son temas urticantes...

–Creo que Bergoglio tiene mucha fortaleza y sobre todo mucha experiencia para enfrentar todos estos asuntos pendientes.

–¿Tiene realmente tanta dimensión o hay mucho escándalo?

–Hay mucha verdad, pero mucha prensa amarilla. Los casos de pedofilia no son tantos. En muchos casos hay acusaciones y no hay pruebas. No hay testigos comprobables.

–La Iglesia de Boston (Estados Unidos) se fue a la bancarrota...

–Tuvieron que vender la sede episcopal. Menos mal que se vendió a una congregación católica otra vez. Después están los casos grandes de toda una sociedad convulsionada políticamente, económicamente, culturalmente. Los modos de vida han cambiado...

–Las comunicaciones, que son cada vez más libres, y están al alcance de cualquiera, han hecho que se sepa...

–Tiene su valor. La naturaleza humana es así. La gente va a tener mas cuidado de tropezar y caer.

–Pero, esta vez salpicó fuerte a la Iglesia...

–Desde el siglo I es así. La división de la Iglesia ha sido tremenda. El siglo VI fue testigo de la división entre Oriente y Occidente. Después, en el siglo XVI se produjo la división de Lutero y luego de Enrique VIII (de Inglaterra). Son dos iglesias que salen de la Iglesia Católica. Son situaciones muy graves, porque la unidad de la Iglesia es sagrada. Cuando hay una división es muy grave, estamos ante una crisis, pero cuando hay pecado, queda como pecado, arrepentimiento si hay arrepentimiento, pero la Iglesia no se expone a una crisis total. Todavía es manejable. Lo mismo la economía. Eso se puede resolver. Se sufre un tiempo pero se resuelve...

–Me dijo que una de las causas de la dimisión de Benedicto fue la presión de esos escándalos...

–Pudo haber sido, sin duda. Uno siente el peso sicológico de todos estos problemas.

–Elegir en un momento de crisis a alguien de un continente que tiene la mitad de los católicos que hay en el mundo, ¿no es como un mensaje del resto: “a ver si ustedes los latinoamericanos pueden lavar esta afrenta contra nuestra Iglesia”?

–Claro. El Papa solo no puede hacer nada. La ventaja es su grandiosa formación humana e intelectual, su trabajo pastoral. Es un papa que convivió en todos los estratos de la sociedad.

–Dicen que es progresista...

–Es un progresista, pero no es un extremo. Es de un progresismo equilibrado. Está entre los moderados de la Iglesia. Pero tiene posturas muy claras. Es de aquellos que no se calla. El hecho de ser latinoamericano abrirá las puertas para que los europeos y personas de otras latitudes conozcan más de América Latina, que tiene un futuro extraordinario. “El continente de la esperanza” como decía Pablo VI...

–Puede tener problemas con algunos gobernantes entonces, como Juan Pablo II con Stroessner, con Castro, con Ortega...

–Con Stroessner, me acuerdo. En Cuba lo recibieron muy bien. Tuvo un diálogo con Fidel Castro. Justamente Bergoglio estuvo en el diálogo de Juan Pablo II con Castro. Le pidió a Bergoglio que lo acompañe. Ellos tenían los mismos pensamientos.

–Va a causar sensación si viene aquí. Conoce a los paraguayos, toma tereré y habla un poco guaraní. Así dicen...

–Aún siendo todavía provincial de los jesuitas ya ayudó mucho a los paraguayos para conseguir un local propio para las reuniones de la Pastoral en Buenos Aires. Ayudó hasta en la titulación. Conoce muy bien la realidad de los inmigrantes allá. Con este Papa estamos ganando mucho sobre todo en la comunicación. Él es un comunicador sencillo. La gente lo va a entender muy clarito. Tiene una carga afectiva muy grande cuando habla. Imprime mucho amor a sus palabras.

–¿