Martes, 11 de Diciembre de 2018
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Salud de la mujer debe ser prioridad de Cartes

 

La alarmante cantidad de muertes de mujeres en el parto y de cesáreas innecesarias tiene que estar entre las prioridades de Horacio Cartes, según el médico obstetra Vicente Battaglia. El veterano jefe de la cátedra de Ginecoobstetricia de la Facultad de Medicina insinúa en esta entrevista que hay mucho comercio detrás. “El parto no es una enfermedad”, ironiza al señalar que en el sector privado la cesárea ya alcanza el 80%.

–¿Cuál es la mayor deuda del Estado en materia de salud que debe encarar el próximo gobierno?

–La mortalidad materna sigue siendo alarmante. Lo más triste es que no hay registros confiables. El subregistro es de 50%. Aunque el gobierno luche cada año el índice siempre será alto, porque no se tiene control sobre el restante 50% no registrado.

–¿Por qué es tan grande el subregistro?

–El índice de mortalidad materna se saca de la relación de las mujeres que mueren de parto sobre el registro de nacidos vivos. Si existe un subregistro nunca va a bajar la cantidad. Para que los índices de mortalidad materna realmente tengan una tasa real tiene que haber un número real de los nacidos vivos por año. Si el Registro Civil no se pone las pilas y registra los nacidos vivos, por más que Salud haga un esfuerzo demasiado grande en disminuir las muertes, no va a ser posible. Hay unas 89 muertes por 100.000 nacidos vivos. Es la cuarta causa de muerte de mujeres de entre 10 y 54 años.

–¿No hay un organismo serio que controle?


–El ministro Arbo creo que estaba abordando el tema. Antes existía un organismo de vigilancia epidemiológica de la salud y de la mortalidad materna que controlaba las muertes maternas. Todos tenemos que trabajar en esa materia: registrar de qué murió, dónde murió, de dónde vino. Toda la información que podamos tener es importante.

 

–¿Cuáles son las principales causas de la muerte materna?

–La primera causa es aborto, la segunda toxemia (complicación propia del embarazo, la enfermedad hipertensiva del embarazo: preeclampsia y eclampsia), hemorragia es la tercera causa, la cuarta es sepsis, infección y quinta causa: tétanos. La gente no se vacuna. La sexta es sida y séptima, otras complicaciones.

–Hay un aumento alarmante de las cesáreas, ¿se convirtió en un negocio?

–Lo natural es que el feto haga un paso por la vagina y entonces nace por el ducto natural que Dios le puso a la mujer. Para eso lógicamente hay una serie de condiciones. Si crece normalmente, a los nueve meses tiene el peso y la conformación adecuada y la mujer posee las medidas adecuadas en el canal del parto y, entonces, el feto tiene que nacer por la vía baja, por la vagina. En obstetricia el objetivo no es solamente sacar un niño vivo sino uno vivo y sano. Eso quiere decir que en un momento dado del trabajo de parto, si hay fallas se interviene quirúrgicamente por una medida de urgencia.

–Pero está sistematizado.

–Ahora ya se hace la cesárea a la carta, se programa. Viene el paciente, pide y se hace. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que no debe sobrepasar el 20%. En Brasil en el sector privado llega al 80%. En Clínicas para el 2011 tuvimos 2.600 nacimientos, de los cuales 48% fueron partos normales y 52% cesárea. En 2012 hubo 2.701 partos, 60% normal y 40% cesárea.

–¿Disminuyó, por qué?

–Por la vigilancia. Cuanto mayor vigilancia hay, se producen menos cesáreas. La cesárea tiene indicaciones bien precisas. Esas indicaciones son obstétricas, algún trabajo de parto, alguna enfermedad de la embarazada que no le permite completar los nueve meses normales.

Hace unos 10 años estuve en una reunión de cesárea en Campinhas. Ya se hablaba de la alarmante cantidad. Allí se recomendó pedir siempre una segunda opinión. Eso ayudó mucho a reducir su número. El control en los hospitales es fundamental. Los jefes de guardia tienen que estar controlando para que se haga lo que se tiene que hacer.

–¿Cuántos nacimientos hay a nivel anual?

–Anualmente se calcula entre 160 y 170 mil nacimientos mirando las grandes maternidades: Hospital Nacional, Cruz Roja, Clínicas, el IPS, el San Pablo y Barrio Obrero. Los hospitales grandes están entre los 38 a 39% y 50% de cesárea, algunos un poquito más.

–¿En el sector privado?

–Es casi 80%. Hoy día creo que se está pagando un poquito más por parto normal. Por parto normal pagan 1.500.000 al que hace y al que hace cesárea 1.150.000. Eso es en la medicina prepaga...

–¿Cuál es la ventaja y cuál es la desventaja de una cesárea?

–En un parto normal está el obstetra que hace el parto, el neonatólogo (el que recibe al recién nacido) y el anestesista al que se usa para sacarle el dolor. La que va a tener parto normal está en 24 horas en su casa salvo complicaciones. En la cesárea, la paciente se queda 3 días como mínimo en el hospital. Su capacidad para manejar al niño está limitada. Necesita de una persona que le ayude con el niño.

–¿Cuál es el riesgo de la cesárea?

–Hay que tener en cuenta que la cesárea es una cirugía mayor. Si el cirujano no es cuidadoso –muchas veces no se limpia bien– quedan adherencias intestinales, cicatrices muy feas. La paciente puede formar una complicación infecciosa.

–Pero es lo que más se hace...

–Es preocupante el índice de partos por cesárea. El parto no es una enfermedad. Es una función normal fisiológica de la mujer, así como funcionan el sistema urinario, el sistema digestivo...

–¿Cuánto es el porcentaje de las mujeres que mueren por la cesárea?

–Aproximadamente 12%. Puede haber complicaciones por la anestesia también. Pero en general el 16% de las mujeres tienen complicaciones durante el trabajo de parto. Esa es una norma. Es inexplicable. Por eso es que hay que intervenir, hay que estar en la sala de parto para disminuir la mortalidad materna con personal competente y con un entorno habilitante adecuado.

–¿Hay que pagar más a los médicos para incentivarlos a hacer un parto normal?

–Yo creo que sí. Pero también debe haber gente entrenada para eso. Todo pasa por la competencia de quien atiende el parto.

–¿Cómo se hace en el sector rural?

–En primer lugar, las mujeres del sector rural, en su mayoría, tienen en su casa. Otras vienen al hospital. Pero al analizar las muertes maternas en el país, el 42% de las mujeres llegaron tarde al hospital.

–¿Por qué?

–Porque cuando se le rompió la bolsa sangró y perdió el líquido amniótico. Ahí recién buscó ayuda, pero perdió tiempo primero buscando dónde dejar a sus hijos, acordar con alguien para que la acompañe, conseguir dinero. Cuando solucionó todo eso y pudo llegar por fin al hospital ya era tarde.

Es decir, la culpa de esa muerte es de la paciente que llega tarde. El 50% se puede adjudicar a las instituciones. La institución puede tener todo, pero sus recursos humanos médicos son incompetentes.

O puede tener un funcionario inconsciente que le dice a la paciente: “Vuelva mañana”. El 7% es problema de transporte. No sabe cómo llegar al hospital a tiempo.

Nosotros tenemos un formulario que les entregamos en la primera consulta: “preparando mi parto”. Ahí le ponemos todo detalle por detalle: “Señora: ¿dónde va a tener su parto?”, “¿Ya sabe con quién va a venir?”, “¿Ya sabe con quién va a dejar a sus hijos?”, “¿En qué va a venir?”. Un 30% dice que va a venir en ómnibus. ¿Y si es a las tres de la mañana? El 40% de las pacientes nos devuelve el formulario vacío.

–Pero ¿hay un comercio detrás de la cesárea?

–Para dar una respuesta a esa pregunta tiene que haber pruebas contundentes, pero se insinúa que eso pudiera ser por el alto porcentaje de cesáreas innecesarias, o agendadas, o programadas...

–¿Por qué aumentarían las cesáreas en el sector público si no hay un premio por eso?

–Tendríamos tres respuestas: el médico ahorra tiempo. Opera y se va a la guardia a descansar. Puede ser miedo a cometer errores: que en el trabajo de parto le aparezca algún problema y no está preparado para resolver. Puede ser simple comodidad.

En el caso del paciente, muchas veces viene programada, empujada por sus parientes o por médicos de confianza que le dicen: “la cesárea es rápida, segura, en un ratito vas a tener a tu hijo en sus brazos”. Pero la cesárea es una cirugía mayor. La paciente no dimensiona...

02 DE MAYO DE 2013

 

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