Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Hacer del Paraguay un país serio, el desafío de Cartes según analistas

La creación de empleos, la inseguridad, el narcotráfico y la corrupción son los males que enfrentará el presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, en los cinco años que le esperan al frente del gobierno, dijeron a la AFP analistas.

"Su gran desafío se resume en una palabra: hacer del Paraguay un país serio", resumió el politólogo Bernardino Cano Radil.

"Su futuro está sujeto a su capacidad de negociación dentro y fuera del partido Colorado para instrumentar una política centrada en la expansión económica, una mayor equidad, la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y la inseguridad", manifestó el analista a la AFP.

El tema inseguridad se instaló con más fuerza el domingo al reportarse un nuevo ataque del grupo insurgente Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) que dejó un saldo de dos muertos, uno de ellos policía, en Kurusú de Hierro, una pequeña localidad 500 km al norte de Asunción.

El suceso se produjo en plena jornada electoral cuando los paraguayos votaban para elegir al nuevo Presidente.

El analista dijo que Cartes no tiene otra alternativa que consensuar con la oposición en el Congreso para encarar la lucha contra la pobreza, que según cifras oficiales trepó al 38%.

Unas 1,2 millones de personas, sobre una población de aproximadamente 7 millones viven en pobreza extrema en Paraguay, según cifras oficiales.

Los desentendimientos del expresidente izquierdista Fernando Lugo (2008-12) con las fuerzas políticas en el Congreso terminaron por desgastarlo hasta ser destituido en junio pasado, menos de 14 meses antes de finalizar su período presidencial, el 15 de agosto próximo.

Los expertos coinciden en que Cartes, un exitoso empresario, es un hábil negociador y un especialista en solucionar conflictos.

En menos de cuatro años de afiliación al tradicional partido Colorado, en la oposición desde 2008, Cartes consiguió la presidencia del país, luego de rearticular el grupo político, atomizado desde su derrota.

"Su talento es conocido por sus éxitos en el área empresarial, en el deporte y ahora en política. No creo que se despoje de ese talento cuando se siente a negociar con sus pares del Mercosur", puntualizó Cano Radil.

Raúl Fernández, director del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Católica, no se mostró muy optimista con la irrupción del multimillonario tabacalero.

"Puede que bajen algunos porcentajes de la pobreza y la desigualdad pero no lo necesario para luchar contra la indigencia. El modelo conservador del partido Colorado no le permite llevar adelante reformas profundas", señaló el sociólogo.

"Hay problemas estructurales que sólo con el cambio de modelo se pueden enfrentar", agregó, pero admitió no obstante el pragmatismo como virtud del nuevo gobernante.

En ese sentido, sostuvo que el crecimiento del PIB estimado para este año, entre 13,5% y 15%, "no alcanzará a los más necesitados".

En cuanto a la inseguridad y la corrupción consideró que esos males tienen su base social. "La pobreza no genera delincuencia, pero contribuye".

Abogó por una "economía social de mercado" para contribuir a la generación de empleo. "Hoy día, el Estado es la principal fuente de empleo", subrayó.

En opinión del economista César Paredes, el nuevo mandatario pondrá a prueba su capacidad de cumplir su promesa de radicar empresas extranjeras para mejorar la oferta de trabajo.

"Su visión empresarial ofrece confianza a los inversionistas", precisó, si bien remarcó que hace falta mano de obra capacitada.

El pasado empresarial del presidente electo, por su presunta participación en actividades ilícitas, ofrece un flanco a la oposición, según varios analistas.

Cartes volvió a desmentir este lunes las versiones que lo vinculan al contrabando y al tráfico de drogas, en una conferencia de prensa. "Es absolutamente falsa la acusación sobre mis vínculos con el narcotráfico. Puedo asegurar que no hay ninguna denuncia", aseveró.

Según el jefe antidrogas Francisco de Vargas, Paraguay ocupa el segundo lugar como exportador de marihuana después de México. Se estima que se plantan entre 5 y 7.000 hectáreas en forma clandestina, con una producción de 2.000 kilos por hectárea, a 30 dólares por kilo.

Paraguay no cuenta con radares y se vale de Brasil para monitorear los aviones con cocaína que provienen de los Andes: Colombia, Perú y Bolivia.