Sábado, 23 de Febrero de 2019
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En educación, el país continúa patinando todavía en el barro...

Emma Paoli de Viedma, educadora con 37 años en la profesión, miembro del Consejo Nacional de Educación y Cultura (Conec) sugiere al nuevo gobierno aplicar una política de Estado, que trascienda el periodo que se inicia el 15. En esta entrevista explica que nuestros gobiernos han aplicado la política del avestruz, desechando la labor de órganos como el Conec, y que por eso todavía seguimos patinando en el barro.

–¿Por qué nunca funcionó la reforma educativa?

–Porque nunca se cumplió lo que se ha planificado. Desde el año 72 en adelante, desde que estoy en la educación, todavía estamos hoy patinando en el barro a pesar de tantas innovaciones y tantos ejemplos exitosos de modelos educativos...

–¿Cómo cuáles?

–Mire, yo trabajé con España. Estuve en Israel en la Universidad de Tel Aviv. Los israelíes son un ejemplo a seguir, por sus innovaciones en educación. Ellos viven en guerra permanente con sus vecinos, pero no por eso los jóvenes han dejado de estudiar. Al contrario...

–¿Cómo hacen?

–Sencillo, con el método de educación a distancia. Ya en el 94 hemos traído la idea acá. Después, cuando Duarte Frutos era ministro de Educación trajimos también la idea de la reforma educativa.

–¿Por qué no se llevó adelante?

–Me dijeron que no había dinero. Entonces, se gestionó con España un crédito blando a 30 años de plazo y para no regalar nos da a 1.75 con un año de gracia. Tuvimos el apoyo del entonces presidente Felipe González y de los reyes de España. Se presentó al Congreso y no se aceptó.

– ¿De cuánto era el crédito?

–De unos 100 millones de dólares. Hemos traído la idea de la reforma. Firmamos un convenio con España y presentamos el anteproyecto de la reforma educativa que tenía un sustento metodológico a largo alcance de 18 años. Las reformas deben ser largas para ver los resultados en la educación superior. Pasaron 20 años de esa idea, pero nada se ha hecho.

–No aceptaron el crédito.

–Entonces empiezan los parches, que parte de la escolar básica, luego escolar inicial que no se concluyó y la media que quedó por el camino. No se tuvo un ordenamiento cronológico.

–¿Qué debía contener la reforma?

–Había una contradicción de paradigmas. Salíamos de una dictadura, donde en las escuelas nos conducían a pensar en lo que uno quería y, luego, se plantea la reforma con una filosofía constructivista y evidentemente la sociedad no está preparada.

–¿Cuál es la idea constructivista?

–El conductismo es cuando a uno le dirigen a pensar como se debe o como se quiere, ejemplo: la mamá le dice al hijo que se cepille los dientes todas las mañanas. Cuando no está la mamá no lo hace porque no tiene conciencia del valor de esa directriz. Constructivista es autogestión. Cada uno debe gestionar sus propios conocimientos o recursos, la filosofía francesa e inglesa. Impulso a la autogestión. Nuestra sociedad no está preparada, y el resultado se ve.

–Usted tiene varias universidades...

–Sí. Tenemos más de 50 sedes en todo el país en las que aplicamos nuestros conocimientos adquiridos en Israel, a pesar de que la educación a distancia fue muy combatida. Muchos años después, hoy con los avances del internet, recién se tiene conciencia de su valor. Uno puede adquirir conocimientos de las más prestigiosas universidades del mundo, a distancia. Aquí no funcionó porque no se traza una política educativa que trascienda los periodos presidenciales de cinco años. Yo soy miembro del Consejo Nacional de Educación y Cultura (Conec). Es el órgano que debería trazar las políticas educativas del país, es su fin real.

–¿No cumple su papel?

–Existen fondos para la educación, pero si no hay una política trazada no se puede aplicar.

–Con el nuevo gobierno crece la expectativa de nuevo...

–Siempre esperamos que ocurra algo trascendental para la República. El Conec es el órgano político, pero no se lo usa. Debería ser el órgano que esté por sobre el gobierno de turno. Debe ser un órgano consultor prioritario, pero no tiene una trascendencia real. El ministro también es miembro.

–La educación es un desorden...

–Se deben trazar planes de 18 a 20 años. En este desorden ayudaron las universidades que se crearon a mansalva. De 72, hoy tenemos unas 50 universidades privadas.

–¿Su universidad qué lugar ocupa?

–Somos número nueve en el ránking (UPAP). Nosotros hemos aplicado todos nuestros conocimientos para formar. Nuestro fin no es el dinero. Apostamos por la educación técnica.

–¿Por qué la educación técnica superior se desinfló?

–Con la libertad y la democracia vigente, al parecer todos quieren ser políticos. Entonces, la carrera más requerida es Derecho. La formación técnica fue quedando relegada, como si fuera de bajo nivel, comparando con un ingeniero y demás. Yo propongo replantear la educación en función a la zona en que se vive. Debe haber una política macro, y luego se debe ir diseñando por zona, el joven tiene que saber qué hacer en sus zonas y potenciarlo, no venir a vivir en zonas marginales de nuestras poblaciones urbanas. Esa es la política de mi universidad. Por eso, salimos afuera. Nuestros jóvenes ven la televisión y se figuran una falsa idea. Migra a las zonas urbanas y terminan en las zonas marginales, sobreviven sin más remedio como pueden, contando las actividades irregulares, porque no se gana mucho y se derrumban los ideales con los que llegó a la ciudad.

–Para el desorden contribuyen los sindicalistas con sus huelgas sin sentido...

–Tenemos que descentralizar la educación como debe ser, jerarquizar al docente a través de una capacitación seria y continua, a través de un pago de acuerdo a su competencia. Se debe premiar al que tiene mejor gestión.

–Los sindicatos quieren que todos ganen igual..

–El sindicato tiene que entender que no puede ser de forma igualitaria. Por algo se estudia...

–¿Por qué no atraen las profesiones técnicas?

–No se jerarquizó. Los jóvenes se volcaron a las carreras más fáciles aparentemente o de más jerarquía, las humanidades o carreras políticas. Aparte, se multiplicaron los empleados en las funciones públicas. La parte profesionalizante, ejecutante de la realidad económica empezó a carecer de jerarquía y de fuerza. Se pagaba muy poco y, además, la titulación no llegaba a ese ámbito superior, y eso se traza en las políticas educativas. Para eso están los órganos de consulta (como el Conec).

– ¿A quién hay que culpar del fracaso?

–No se le puede culpar a una sola persona. Lo que pasa es que no se creó una política trazada en 20 años. Se creó un plan 2020 pero todo es teoría, no aplicable a la realidad. Los resultados no se ven. El constructivismo debe analizar el nivel superior, las universidades, los pensadores. Se traza el plan, uno rural y otro urbano. Mi política educativa puede ser una, pero debe ser aplicada por zona.

La descentralización de la gestión educativa no se aplica. Todo se concentra en el MEC. Se puede tener un órgano ejecutor macro, pero se necesitan los ejecutores.

En Brasil, el MEC traza las políticas educativas. Los órganos ejecutores son los municipios que deciden donde debe concentrarse la especialización de cada estado o ciudad. Ya no es posible pensar como sucede aquí, que alguien del interior tenga que venir a Asunción a gestionar su certificado de estudios. La Gobernación o la Municipalidad puede hacer ese trabajo.

–¿Cuál es su opinión de la campaña “Una computadora por niño”?

–No se le puede entregar la computadora a un niño que solo conoce de pesca. La computadora es un instrumento cargado de datos. Primero hay que mostrarle los pro y los contra para que pueda discernir, con toda la información que tiene a disposición. El niño no puede distinguir lo bueno de lo malo en una computadora. Es un proceso que hay que seguir con mucho cuidado. Si se entrega el aparato a un niño que no sabe discernir, lo único que hará es convertirlo en un juguete. Hay que enseñarle.

–¿Quién enseña a los niños?

–Ahí está el problema. Eso no se tuvo en cuenta. Serían los maestros y docentes que vienen de una educación conductista y no constructivista. No se está siguiendo un orden cronológico.

–¿Cuál debería ser el orden?

–Yo solo puedo aportar ideas. Se debe consultar al Conec, que es el organismo que debe sacar una política educativa consensuada con la parte política, con la gente del Gobierno y con los comunicadores.