Sábado, 23 de Febrero de 2019
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La niña nunca estuvo en un estado crítico...

Es tema tabú, pero no se puede esconder el sol con el dedo. El caso de la niña de 10 años embarazada de su padrastro conmociona al mundo. Aquí no es novedad. En 2014 dio a luz otra criatura menor que ella, abusada por su abuelastro. Cada año se presentan al menos dos casos diarios parecidos. Con una experiencia de 20 años en estos menesteres, la experta médica gineco-obstetra de la Cruz Roja Dolores Castellanos, atiende la evolución de la gestación que ya alcanzó su quinto mes. Aborda el tema con naturalidad y asegura en esta entrevista que el nacimiento es posible. Pide castigo ejemplar para abusadores de esta calaña, pero reclama de la sociedad y del Estado atención para ofrecer más seguridad a la infancia indefensa.

–Hay mucha gente indignada que alienta el aborto porque la niña fue violada. ¿Cómo evoluciona?

–Yo solamente le voy a poder hablar de la parte médica. Ella está con una buena evolución. Está pasando por las 23 semanas de gestación. Ella refiere sentirse bien. No tiene molestias. Se le practican todos los estudios, todos los chequeos. Los análisis están saliendo dentro de los márgenes normales. En general es una niña muy colaboradora. Tiene una dieta especial, hiperproteica. Le damos proteínas, hierro, calcio. Toma mucho líquido y por supuesto realiza actividades dentro del Hogar para Niñas Madres de la Cruz Roja.

–¿Cómo es?

–Es una chica menudita. Mide 1,39. Actualmente, pesa casi 40 kilos. Subió como cinco kilos. Se está empezando a desarrollar. Estaba en el comienzo de su adolescencia cuando concibió. Es de las características de adolescente precoz.

–Cumple 11 años...

–El 25 cumple 11 años. Es muy graciosa y muy cariñosa. Médicamente, reitero, está evolucionando bastante bien.

–¿Es un embarazo con riesgo?

–Tiene riesgos. Todo embarazo en esta etapa de la niñez antes de llegar a la adolescencia tiene riesgo, más todavía ella que está iniciando ahora lo que es desarrollo físico, desarrollo biológico. Sin embargo, hasta el momento no tiene ninguna queja de molestia ni dolor. Cumple todas las indicaciones que le damos.

–¿Cuál es el riesgo que se puede presentar de aquí hasta el término del embarazo?

–El primero es el parto prematuro, por la capacidad misma de ella, a pesar de que nosotros tenemos buena experiencia para enfrentar estos casos.

–¿De qué tipo?

–Ya tuvimos niñas incluso un poco menor que ella que llegaron a término su embarazo. Por eso digo, la primera complicación que puede tener es el parto prematuro. El segundo es el niño de bajo peso. Hay niños que no se desarrollan bien. En este caso, la paciente está superbien. Otra complicación es cuando se presenta la presión alta que aparece mucho en las niñas embarazadas.

–¿A los cuántos meses sería?

–Generalmente aparece a partir de las 30 semanas (un embarazo dura normalmente 36 semanas) Lo que estamos haciendo es tomar todas las medidas para poder prevenir.

–¿La otra niña de nueve años dio a luz en forma normal?

–Dio a luz vía cesárea. El pronóstico es cesárea, porque en este tipo de embarazos las madres tienen la pelvis muy chica, no desarrollada. Por supuesto que el pronóstico de entrada es cesárea. No va a ser un parto normal.

–¿Usted la atiende personalmente?

–Nosotros formamos parte de un voluntariado que prestamos nuestros servicios en el hogar. Claro, voy a visitarla siempre antes de ir al hospital. También veo a las otras chicas.

–¿Todas embarazadas?

–Son embarazadas o que dieron a luz.

–¿Esta niña pregunta por su madre, por sus familiares?

–Esa parte hay que hablarlo con la sicóloga, pero a mí me llama la atención que yo a ella la encuentro muy colaboradora, muy relajada. No es de ese tipo de niñas que conozco (la doctora es especialista en ginecología infantojuvenil y gineco-obstetra) en la misma situación, habitualmente melancólicas, deprimidas, a primera vista. Como le dije, ese tipo de informes tiene que darlo la sicóloga. Desde que llegó se integró enseguida. Es conversadora, pero no habla de su estado.

–¿Cuántas niñas en situación parecida están ahí?

–Son cinco chicas. Todas son embarazadas o que tuvieron su bebé. Una está en plan de alta. Una tiene 14, otra 16... Ella es la menor.

–¿Conoce su estado?

–Hasta el momento no. Tratamos en lo posible de que ella esté tranquila. No sabemos cuántas veces habrá sido víctima de abusos, no solamente de tipo sexual sino todo tipo de abuso. Entonces, tratamos de que en lo posible no vea la tele para alejarla de las alusiones que se hacen sobre ella. Entonces, de esa forma buscamos protegerla y hacer que en lo posible pueda recuperarse del daño que le hicieron a través de su terapia.

–¿Está encerrada?

–No. Está en un hogar. Por recomendación del juzgado no puede recibir visitas, pero se va a hacerse los estudios. La tía, hermana de su madre, vino a visitarle el fin de semana pasado y va a seguir viniendo. Sigue el mismo sistema de las otras chicas, solamente que tiene otras condiciones por indicación del Juzgado de la Niñez y la Adolescencia. Estamos tratando ahora de que haga el curso libre para que no pierda su escolaridad.

–¿Qué grado?

–Estaba haciendo el sexto grado. En el hogar tenemos una profesora que enseña a las demás niñas para que no pierdan el año...

–La Cruz Roja debe tener muchas experiencias de este tipo...

–El Hogar Maternal tiene 35 años. La directora es Delia Cáceres. Es el albergue de madres niñas adolescentes. Hay un voluntariado detrás. Hay muchas personas voluntarias que ayudan en estas actividades desde el anonimato sin pedir nada a cambio. La mayoría de los casos son resultados de violencia sexual.

–¿Siempre dan a luz o hay casos en que hay que abortar?

–Bueno, a nosotros, las niñas ya nos llegan con un embarazo avanzado. Después de las 20 semanas no se puede hablar más de aborto. Ni siquiera en los países donde se acepta el aborto la legislación es clara. Se acepta el aborto terapéutico solamente hasta las 12 semanas. Después ya no se puede realizar...

–El público se alarmó por este caso y la primera reacción fue decir que la niña tiene que abortar, como una reacción a la violación...

–Justamente por la publicidad que tuvo este embarazo nos hemos percatado cómo la gente no entiende. A ella ya no se le puede practicar un aborto. Está de 23 semanas. Es un peligro. Ni en los países donde es legal el aborto permiten que se interrumpa el embarazo después de las 16 o 18 semanas.

–¿Por qué cree que este caso tuvo tanta repercusión?

–Lastimosamente. Eso es lo que nos llama la atención a las que estamos desde hace tanto tiempo trabajando con el Hogar Maternal.

–Debe ser por el nombre que tiene la Cruz Roja...

–No sabemos por qué. Hubo varios casos como el que le comenté, todos lamentables, incluso más lamentables aún..

–¿Cuál caso más lamentable?

–Tenemos el caso de la niña que tuvo su bebé cuando cumplió 10 años. Empezó a los nueve. Fue abusada por su abuelastro, y con cierto retardo mental, que es lamentable. Todos los casos son lamentables.

–¿Usted lamenta que haya cobrado estado público?

A lo mejor tal vez sea útil finalmente que haya conocido la luz pública para que las autoridades presten más atención y castiguen como se merecen tanto los abusadores como los encubridores, porque también la mamá tiene el deber de cuidar a la chica. Eso es categórico.

–En este caso, ¿la madre tuvo la culpa?

–Yo no puedo decir. El caso está en poder de los investigadores de la Fiscalía, pero es categórico. La madre tiene que cuidar mejor a la hija. ¿Cómo no va a saber lo que está pasando con su niña en su casa?

–El caso trascendió internacionalmente. Se publicó hasta en la prensa china, hasta en árabe...

–Mire, a mí me molestaron a las dos de la mañana. Me llamaron por teléfono de un medio de prensa de Inglaterra. Un señor con tono español me dijo en tono de censura: “¿por qué no quitan (abortan) esa criatura para salvar a su madre que está en estado crítico?”. ¿De dónde sacó que estaba en estado crítico? En ningún momento la niña embarazada estuvo en estado crítico...

En el Hospital de la Cruz Roja nos llegan casos de niñas de 10 a 13 años unos tres o cuatro por año; entre 14 y 16 mucho más. Tenemos experiencia. Lo que pasa es que este tema, por alguna razón, se volvió demasiado mediático, pero como le dije, ojalá que sea para bien, para que la ciudadanía se concientice y así podamos cumplir ese anhelo que tenemos de disminuir drásticamente estas estadísticas tan negativas.

–En cuanto al castigo de los abusadores, ¿es débil la respuesta de la justicia?

–El embarazo está. Nosotros tenemos que llegar hasta donde se pueda llegar. Vamos a apoyar y proteger a este tipo de niñas adolescentes como hacemos siempre, pero el Estado debe hacer el seguimiento no ya de una sino de dos niñas: la madre y la bebé. Yo creo que este es un magnífico momento para debatir dentro del Estado sobre un plan para proteger a estos niños en período de crecimiento. Tenemos el desafío enfrente. Veo que ella quiere estudiar –le gustan los juegos didácticos– y tenemos que asegurarle que tenga todas las posibilidades para que continúe su sexto grado, al igual que las demás niñas en su misma situación.

–¿En qué cree que va a terminar el problema en el que se metió la madre? ¿La deben liberar?

–Me imagino que la tendrán que liberar. Es importantísimo para ella la presencia de la mamá. Con todo lo que pasó, la mamá ya habrá aprendido la lección también, pobrecita. Yo la vi muy asustada...

10 DE MAYO DE 2015.