Sábado, 23 de Febrero de 2019
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La vara de la justicia alcanza tarde o temprano a los corruptos

Ricardo Cueva, ministro del Superior Tribunal de Justicia de Brasil, y Wilfrido Marquez, director de la Orden de Abogados, son dos connotados juristas que debatieron en Asunción en un foro el insoluble problema paraguayo de la tierra. En esta entrevista, relatan cómo Brasil lo solucionó. Cueva habla del ejemplar castigo contra los acusados por los escándalos de corrupción en su país.

–Es la primera vez que se reúnen juristas de Paraguay y Brasil para tratar temas concretos sobre el derecho a la propiedad. En Paraguay abundan los dobles títulos. ¿Cuál es la experiencia brasileña?

–(Ricardo Cueva): En Brasil hoy las tierras están mejor delimitadas. Millones de personas ya fueron beneficiadas. Teníamos problemas como Paraguay. Hoy, la propiedad tiene una matrícula y esa matrícula es respetada. La seguridad jurídica sobre la propiedad inmueble está mucho mejor. Se terminó con la superposición de inmuebles en el mismo registro.

–Paraguay está detrás de una ley de creación de la dirección nacional de catastro registral para sanear la tenencia de la tierra. Nadie está seguro.

–Es mucho el perjuicio el que muchas tierras que no existen pueden ser dadas en garantías a los bancos. El perjuicio para el sistema financiero es muy sensible. La ley que rige en Brasil desde 1976 eliminó el riesgo de la duplicidad de los registros. Una propiedad permanece siempre con una misma numeración. Con eso no hay posibilidad de duplicidad de documento por más que se venda o se empeñe.

–¿Hay muchos pleitos en la justicia brasilera por las disputas de tierras como en Paraguay?

–Hay una infinidad de casos, pero con un 70% de sentencias. La propiedad es motor del desarrollo. Es la riqueza de un país. La legalización clara de la propiedad es una garantía de seguridad para que la gente pueda tener más tranquilidad.

–¿Qué sabe de la situación de Paraguay?

–Sé que hay una superposición de títulos muy grande.

–Dicen que hay 100.000 km² más que la realidad territorial.

–El nuevo sistema legal que proyectan las autoridades paraguayas va a resolver eso y garantizar que los titulares de los inmuebles sepan exactamente cuál es el inmueble que poseen. Con las nuevas tecnologías, el referenciamiento se resuelve con más objetividad. Nosotros queremos contribuir con Paraguay en lo que fuere necesario para la mayoría de los servicios.

–Es un problema social muchas veces. ¿Cómo obra la justicia en Brasil si alguien se considera despojado?

–En Brasil hay situaciones de posesión consolidada en que el juez confiere la propiedad a los poseedores y después, el verdadero propietario que ha perdido la propiedad tiene derecho a una indemnización contra los poseedores o contra el Estado. Hay casos en que es un problema social también que se puede solucionar pagándole al propietario el costo aproximado de su terreno.

–Parece un problema complejo, difícil de resolver este de la doble titulación.

–(Wilfrido Marquez, director de la Orden de Abogados de Brasil): La inquietud está latente. Brasil necesita solucionar con Paraguay la situación de los brasiguayos y los paraguayos que viven en Brasil. Existen en Brasil dos millones de paraguayos. Hay 500.000 brasiguayos en la frontera paraguaya. El registro catastral es muy necesario para consolidar la integración. Por eso es muy oportuno la realización de este foro.

–¿Cuál es el problema que tienen todavía los brasiguayos?

–Los brasiguayos que viven en Paraguay, como ciudadanos extranjeros viviendo aquí, pueden ser tratados de manera más ecuánime, de tal forma que permita que ellos tengan más tranquilidad. La propiedad es un aspecto muy importante en la vida de las personas. Entiendo que es una situación que tiene que ser encarada con seriedad y aún, desde mi punto de vista tenemos que dar un paso más adelante.

–¿En qué aspecto?

–La constitución de empresas brasileras en Paraguay y las paraguayas en Brasil, todos esos aspectos pasan por documentos. Muchos son aspectos burocráticos. Por ejemplo, ya no se debería exigir un documento para entrar o salir de Brasil hacia Paraguay y viceversa. El flujo de intercambio de personas y mercaderías entre los dos países reclaman más facilidades, como hermanos que somos, como vecinos que somos.

–¿Qué pretende?

–Libre tránsito.

–¿Sin documento?

–Sí, libre tránsito, libre comercio. Yo sueño que empresas brasileras o paraguayas se puedan instalar sin tanta burocracia en Ciudad del Este o en Foz de Iguazú, libremente.

–¿Sin documentos?

–Sí, con documentos pero con un régimen especial tributario donde haya libertad de entrada y salida de mercaderías, facilidades. En Europa, los países del Mercado Común Europeo transitan siete u ocho países sin ser interrumpidos o interrogados por nadie. No existe un control de Estado sobre ese tránsito de personas y mercaderías. ¿Por qué nosotros no podemos hacer eso aquí entre Brasil y Paraguay? para comenzar.

–¿De qué depende?

–Solo depende de una voluntad política. Los gobernantes tienen que negociar eso. En Mato Grosso do Sul viven y trabajan 400.000 paraguayos. ¿Por qué no son tratados como brasileros? ¿Por qué no tratarlos como paraguayos a los brasiguayos para que la integración sea más efectiva?

–¿Usted quiere eliminar los controles?

–Yo no quiero eliminar todos los controles. Existen maneras modernas de integración, bien concretas. Está el ejemplo de Europa que le mencioné, que la gente y las mercaderías cruzan siete y más países sin que nadie lo interrumpa.

–¿Qué hace falta?

–Acuerdos para intercambio de informaciones, catastros seguros. Está el ejemplo concreto del caso de corrupción en la FIFA. Estados Unidos investigó en forma conjunta con Suiza. Se procedió a la captura en Suiza de los sospechosos. Los acuerdos internacionales arreglan esas cosas. Entonces, creo que hace falta que los gobernantes se aggiornen y se pongan a la altura de sus ciudadanos que ya se integraron hace muchísimo tiempo. Los ciudadanos se merecen un mejor trato. Con este encuentro de integración entre juristas que tuvimos en Paraguay estamos tratando de lograr eso. Tenemos que concretar más encuentros como este, para dar el ejemplo. Nuestras autoridades también tienen que trabajar más para llegar a acuerdos.

–¿Cómo impactan en Brasil estas investigaciones de corrupción?

–(Ministro de la Corte Suprema de Justicia Ricardo Cueva): Tenemos una ley anticorrupción nueva que fue reglamentada recientemente. Debe comenzar a cambiar la cultura de los ejecutivos y de los funcionarios. Tenemos una ley que consolida un modelo internacional de combate a la corrupción. Brasil es signatario de tratados internacionales en esa área. La ley se viene aplicando desde hace muy poco y creo que está produciendo buenos resultados.

–¿Esa eficiencia se debe a la ley o a los hombres?

–El cambio cultural tiene que acompañar al proceso. Creo que se está produciendo un castigo muy ejemplar y significativo en el Proceso del Mensalão (“mensualidad” o soborno pagado a diputados brasileños para que votaran a favor de los proyectos de interés del Poder Ejecutivo).

Ahora está el caso de Petrobras que le llaman Petrolão (escándalo de robos en Petrobras). El escándalo es mayor que el anterior. Hay muchas denuncias y la justicia parece que está actuando como debiera. La gente tiene mucha esperanza de que se llegue a la punta del ovillo y que el Poder Judicial castigue efectivamente a los corruptos para que esos ejemplos sirvan para corregir la conducta de las personas. La vara de la justicia alcanza tarde o temprano a los corruptos.

–¿Dónde estuvo el motor de esa dinámica? ¿Fue una iniciativa de la fiscalía? ¿Fueron los jueces?

–La Fiscalía y los jueces también. La población también colaboró bastante con su actitud contestataria. La Petrobras es la mayor empresa del país y los escándalos de corrupción generan preocupación. Esa no es mi área pero desde mi perspectiva, como ciudadano y profesional del derecho, me parece que es significativo que la ley anticorrupción vigente crea sanciones muy severas para los que incurren en este tipo de delitos y que la sociedad empuje para que se esclarezcan los hechos.

–¿Cuántos miembros tiene el Tribunal Superior de Justicia de Brasil?

–Somos 33 miembros, especializados en lo penal, en lo público y en lo privado. Yo estoy juzgando en el derecho privado, en este caso, en el derecho a la propiedad. El Superior Tribunal de Justicia es el tribunal que da uniformidad de aplicación de la ley federal. Tiene su base en Brasilia.

14 DE JUNIO DE 2015.