Martes, 11 de Diciembre de 2018
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La corrupción se reduce aplicando el Código Penal

No hay que inventar nada para castigar a los corruptos. Todo está en el Código Penal, afirma en esta entrevista el jurista argentino Raúl Zaffaroni. Ni siquiera hace falta un código de ética judicial, señala. En cuanto al movimiento estudiantil que destronó hasta ahora a varias autoridades de la Universidad Nacional, sostiene que hay que seguir la dinámica de una sociedad democrática. El experto asumirá como miembro de la Corte Interamericana en enero y tendrá en su agenda el caso del expresidente Fernando Lugo.

–Usted es ahora miembro de la Comisión de Derechos Humanos.

–De la Corte Interamericana, con sede en San José de Costa Rica. Empiezo mis funciones en enero.

–Hay casos que la Corte está manejando, el de Venezuela por ejemplo. Se adjudica al Gobierno (de Nicolás Maduro) violaciones sistemáticas. Este no reconoce la jurisdicción de la Corte. ¿Tiene derecho a hacer lo que quiera?

–Bueno, el primer gobierno que no reconoce la competencia de la Corte Interamericana es Estados Unidos. Nunca ratificó la Convención Americana.

–¿Qué quiere decir con eso? ¿Qué todos pueden hacer lo mismo?

–Y sí. La Convención Americana no está ratificada por Estados Unidos. Todos los demás países la hemos ratificado, pero Estados Unidos no.

–Venezuela prohíbe que miembros de la Comisión de Derechos Humanos vayan a inspeccionar la situación.

–En realidad, el Sistema Interamericano hay que fortificarlo. En el caso Venezuela, se ha planteado cierta labilidad del sistema. Como resultado se ha planteado la posibilidad de crear otros sistemas paralelos. El actual sistema nos ha sido útil hasta ahora. Tiene años y tiene prestigio. Habrá que encarar cada caso y evitar este tipo de reiteraciones. Hay también tensiones con otros países de la región, en fin... La tarea que tenemos por delante es la fortificación del sistema.

–Está el caso del expresidente Lugo, que fue destituido en 2012. El expresidente alega que no le dieron tiempo para defenderse en el juicio político. El artículo constitucional no está reglamentado. ¿Qué prevalece?

–El principio de derecho de defensa no se puede negar. Ahora, en concreto no sé. No conozco el caso.

–En Paraguay se cuestiona bastante la ineficiencia del Poder Judicial para castigar a los corruptos.

–En todos los países vemos dificultades en la administración de justicia. Puede haber un problema de selección de magistrados en cuanto a nombramientos, remoción, etc. Nosotros también en Argentina tenemos una serie de dificultades. No sé. Hay en el mundo poco trabajo sobre los modelos de justicia. Hay que pensar un modelo. Cada país debe pensar un modelo de justicia conforme a las características que le son propias. Hay ciertas características históricas. No hay una fórmula universal. Hay algunos modelos que hay que mirarlos. No se puede transferir automáticamente un modelo de un país a otro. Nosotros hemos tratado de hacer alguna cosa así con el Consejo de la Magistratura en la Constitución del 94 y ha salido un organismo que, bueno, está mal reglamentado en la Constitución. No ha funcionado satisfactoriamente.

–¿Cómo reducir la corrupción? En Paraguay es difícil que vayan a la cárcel.

–La corrupción se reduce aplicando el Código Penal. No hay otra. En el Código Penal está todo. No falta nada.

–No se aplica.

–Cuando me hablan de que hay que hacer un código de ética judicial, yo respondo siempre: “El código de ética judicial está en el Código Penal”. No hay que inventar nada.

–El problema es cuando los que deben aplicar justicia son prisioneros de los intereses de la política.

–Hay distintos modelos que se pueden usar. En fin, no hay una receta universal.

–En estos días tenemos un movimiento estudiantil que arremete contra la autoridad por hechos de corrupción. Hay quienes hablan hasta de revolución por desconfianza hacia el orden constituido. Debe ser el ímpetu de los jóvenes.

–Las sociedades se van democratizando. Van saliendo cosas. Es una dinámica que hay que seguirla. No hay otra.

–Usted dejó la Judicatura hace 10 meses. ¿Cuál es su opinión del caso (del fiscal) Nissman, muerto en raras circunstancias y que se apuntó a la Presidenta?

–Este es un escándalo internacional importante. Fue un descuido terrible de nuestro gobierno respecto de nuestro servicio de información que quedó en manos de un sujeto que se puso al servicio de la CIA y del Mossad. En consecuencia, con nuestros impuestos estábamos pagando un servicio de información que tendría que haber hecho contraespionaje. Para eso sirven. Estaba haciendo espionaje para servicio de informaciones extranjero. Se compraron directamente al operador más importante del servicio de informaciones nuestro. Lo tenían al servicio de ellos. En el momento en que lo echan a este sujeto es cuando se produce el hecho. Este sujeto lo tenía enganchado a Nissman con datos, con información, con cosas no muy regulares que parece que hizo; con una cuenta bancaria en Nueva York que nadie conocía, etc., y entonces le hizo firmar un pedido de procesamiento a la Presidenta de la República, al ministro de Relaciones Exteriores y a una cantidad de gente. Era totalmente descabellado, un disparate jurídico, y después lo dejó solo (a Nissman). “Firmaste esto, bueno, ahora arreglate”, y el tipo se fue a Estados Unidos donde hasta ahora todavía parece que está.

–Pero se muere justo cuando estaba por dar a conocer un dictamen acusando a Cristina.

–El dictamen, un dictamen descabellado, ya se conocía. Es un escrito de él absolutamente disparatado jurídicamente. Hay 20 llamadas telefónicas a este sujeto diciéndole: “Bueno, ahora qué hago”, y el sujeto desaparece. Lo deja solo, colgado del pincel.

–¿El nombre?

–(Jaime) Stiuso (exagente de Secretaría de Inteligencia acusado por el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner como sospechoso de la muerte del fiscal). Está en la prensa. No es ningún secreto. Fue un descuido de nuestro gobierno que permitió que pasara esa atrocidad en el servicio de informaciones. Una cosa muy grave.

–El caso sigue confuso o ya hay alguna claridad.

–El caso sigue investigándose. No adelanto opinión ni sé qué pasó, pero obviamente la historia es esa. Después de muerto, Nissman es cuando salen a relucir todas estas irregularidades a lo largo de los 10 años que él había estado a cargo de esa causa, que no avanzó nada por supuesto. Cuando el Gobierno quiso hacer algo para hacerla avanzar justo se produce eso (la muerte) cuando internacionalmente se quieren obstaculizar las negociaciones de Obama con Irán. En ese momento se produce ese escándalo en Argentina. Justo es el momento en que lo sacan a Stiuso. El Gobierno por fin se dio cuenta de lo que pasaba. De ahí viene todo el escándalo ese.

5 DE OCTUBRE DE 2015.