Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Dudas razonables sobre la data de la muerte de Argaña

Un análisis realizado por tres médicos legalistas argentinos del Instituto de Medicina Forense de la ciudad de Córdoba (Argentina), elevado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aporta su punto de vista a la controversia que rodea a la muerte de Luis María Argaña.

Según los profesionales, surgen dudas razonables con respecto a la data de la muerte, dirección de los disparos, distancias desde la que se efectuaron los mismos, que abonan una probable hipótesis de que Argaña no haya fallecido en las circunstancias y momento establecidos por los peritos oficiales. Los médicos utilizaron una camioneta Nissan Patrol, similar a la del atentado, a la que le tomaron sus diferentes dimensiones, altura con respecto al pavimento, altura de los asientos, altura de las ventanillas, etc., y replicaron las maniobras descriptas en el expediente oficial. 

Los médicos que realizaron el trabajo son los doctores Leopoldo Quintero, Moisés David Dib y José Enrique Castelucci del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Córdoba. 

Hicieron un análisis de la dirección de los proyectiles en el cuerpo de Argaña, los que en general presentan un trayecto de derecha a izquierda y ascendente, sin establecerse si todos produjeron un trayecto lineal, sin sufrir rebotes o desviaciones por impacto sobre zonas anatómicas resistentes, aspecto que no se describe en forma concreta en la autopsia, además de desconocerse el calibre y potencia de los proyectiles. 

HECHOS QUE COLISIONAN ENTRE SI 

Esta circunstancia, según afirman, no permite establecer si se trata de trayectos "puros" o complejos. 

Aun así y tomando como referencia el trayecto del proyectil que impacta en el flanco derecho, perfora el corazón y se rescata en cavidad torácica (el que tendría una dirección que se aproxima a una línea recta), en opinión de los profesionales surgen algunos hechos que colisionan entre sí. 

Recuerdan que Argaña fue encontrado en el asiento trasero del lado izquierdo, detrás del conductor y abatido sobre el lado derecho, mientras que los disparos fueron efectuados desde la derecha de la víctima. 

El médico forense paraguayo Bellasái dijo que la bala que entró en la región lumbar derecha tuvo trayecto superficial de aproximadamente 15 cm de longitud, de dirección oblicua, de abajo hacia arriba, y de delante a atrás, con pérdida o solución de continuidad de piel y tejido celular, de 2 cm de ancho, rodeada de halo negruzco. En su extremo externo se halla por debajo de la piel proyectil de plomo desnudo". 

Los médicos dicen no encontrar sustentación en la dirección ascendente que se atribuye a dichos disparos por las siguientes razones: 
1) Si Argaña se hubiera mantenido sentado con el tronco erecto, la dirección tendría que haber sido descendente, ya que el plano de la boca del cañón del arma se habría encontrado en la luz de la ventanilla. Esto se debe deducir obligadamente puesto que la puerta trasera no presenta orificios de bala por debajo de la ventana de la misma, cuyo borde inferior se encuentra a 1 m 20 cm. del piso y los agresores se describen como de talla baja. 

Bellasái dice más adelante en su dictamen: "región petrocantérea (cadera) derecha: orificio de entrada irregular, de 1 cm. de diámetro, con infiltración hemorrágica en sus bordes y halo negruzco en su alrededor". 

Los médicos argentinos dicen que es menos explicable aún el impacto en la cadera derecha por los mismos motivos expuestos, cuya dirección sería marcadamente ascendente si correspondiera al proyectil que se rescata en el tejido subcutáneo de la zona epigástrica. De no ser así se plantean dos interrogantes: 
a) el proyectil que ingresa en región petrocantérea (cadera): ¿qué trayectoria realiza? y ¿dónde se rescata? 

LA BALA DEL FLANCO DERECHO 

Con respecto a la bala en el flanco derecho, el informe Bellasái dice: "Orificio de entrada irregular, de 1,5 cm de diámetro, con infiltración hemorrágica de sus bordes y halo negruzco a su alrededor, situado aproximadamente sobre la línea hemiclavicular, a la altura de la octava costilla. Se realiza el seguimiento de la trayectoria de ese orificio constatando solución de continuidad del espacio intercostal, entre la 8 y 9 costilla, con destrucción del borde inferior de la octava, próximo a la inserción cartilaginosa. El resto del examen de la piel no presenta otros datos dignos de mención". 

Con respecto a esta afirmación, los galenos argentinos se preguntaron: 
b) el proyectil obtenido a nivel epigástrico: ¿a qué orificio de entrada corresponde? más aun teniendo en cuenta que se describe "sin solución de continuidad de los planos anatómicos situados inmediatamente por debajo de dicho proyectil". 

MATERIALMENTE IMPOSIBLE 

Esto supone pensar que el disparo se realizó desde un plano, cuando menos, análogo al piso del automóvil, circunstancia que a la luz de los elementos cotejados surge como materialmente imposible. 

2) La otra posibilidad es que Argaña, como sería lo lógico, hubiera intentado reducir el campo del blanco inclinándose hacia la izquierda, al recibir el ataque por la derecha, alternativa que se considera muy poco probable porque la puerta de ese lado le impedía inclinarse hacia el mismo y la posición final del cuerpo no indica que se haya desplazado hacia el medio del asiento buscando una buena inclinación hacia la izquierda. 

"Se puede presumir que el occiso habría intentado una defensa levantando su miembro superior derecho, que recibe un impacto en antebrazo con salida y que probablemente haya rozado la frente de Argaña". 

Por otra parte, aun habiendo logrado una ligera inclinación hacia la izquierda, tampoco se explica el trayecto ascendente de los disparos y en forma muy especial el que impacta en la cadera. 

3) En relación al orificio número 3, llama la atención que la trayectoria es netamente ascendente y levemente de adelante hacia atrás a punto tal que se ubica en un plano casi paralelo al raquis. En este tipo de trayecto casi rasantes, entendemos que la arribada del proyectil debió producirse en un ángulo mayor de 10 grados y menor de 25 grados. 

Para que ocurra esto, el disparo debió realizarse desde un plano muy inferior o desde un plano más alto con la víctima acostado en decúbito lateral izquierdo, posición esta que, por lo antes expuesto, aparece como improbable. 

Al margen de estos aspectos de planimetría y criminalística que no quedan suficientemente claros, hay algunas determinaciones del laboratorio químico en relación al hallazgo de nitritos en la piel de alrededor de dos orificios de entrada de proyectiles y las zonas correspondientes a la ropa que llevaba Argaña, que pueden ser expresión de la distancia desde donde se realizaron los disparos que impactaron en el cuerpo (¿menos de un metro?). 

En conclusión, dictaminaron que del análisis realizado surgen dudas razonables con respecto a la data de la muerte, dirección de los disparos, distancias desde la que se efectuaron los mismos, que abonan una probable hipótesis de que Argaña no haya fallecido en las circunstancias y momento establecidos por los peritos oficiales. 

(Continuará...)

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Lunes, 24 de marzo del 2003